Son casi las 11 de la noche del martes 30 de junio. La Plaza de la Independencia estaba repleta con más de un millón de personas celebrando la victoria de México sobre Ecuador. En la esquina de las calles Lancaster y Reforma, la turba coreaba “¡Podemos nadar, podemos nadar!” y se produjo una avalancha de personas. Dos personas murieron por asfixia, Leonardo Ruiz de 44 años y Joshami Iraís Robles de 19 años. Hace unos minutos, a las 22:47 horas. Cincuenta segundos después, Salvador Guerrero, director del C5, el centro tecnológico de videovigilancia y emergencias de la Ciudad de México, Cypres) publicó en su perfil de la red social Instagram: “¡Así celebramos la historia que nos ha hecho la selección nacional hoy en el Estadio Hermanos Galina! Felices por el 2-0 en la Fiesta del Fútbol del Gobierno de México, que reúne seguridad, protección civil y sistemas móviles para coordinar la respuesta inmediata de policías, bomberos y ambulancias”. El equipo de la Ciudad de México, dirigido por Clara Brugada, celebró el momento con miles de fanáticos. “En la foto, después del partido, está ondeando la bandera tricolor con una pantalla gigante detrás de él.
Continuar leyendo