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El número de inversores de entre 18 y 24 años en España se ha duplicado en los últimos dos años y supone ya una quinta parte de las carteras de inversión minorista. Quizás ayude a entender el fenómeno de que, según el CIS, el 74% de este grupo cree que estará peor que sus padres, O simplemente alquilar una casa consumirá el 92% de su salario, y comprar una casa significa todos sus ahorros durante catorce años. ¿Pero es realmente el mercado de valores una salida? ¿Están realmente ahorrando para su futuro o están arriesgando el poco dinero que tienen?

“Cada vez más estudiantes se inscriben para estudiar mi materia”, dijo. David Forcada, Profesor de economía y consultor financiero desde hace más de 25 años. Ha vivido en primera persona la moda inversora en su cuenta de Instagram, en la que cuenta con más de 70.000 seguidores, explicando a ABC que en los últimos años ha visto cada vez más jóvenes interesados ​​en invertir ante la falta de perspectivas.

“La emancipación se ha retrasado tanto, y tanto a lo largo de los años, que es muy habitual que personas de veintitantos años tengan unos ingresos estables pero sin grandes gastos fijos ni proyectos claros a corto plazo”, explica Forcada. Además de eso, invertir hoy es más fácil que nunca, con plataformas y productos de fácil acceso disponibles para todos.

“Existe la idea de que las pensiones desaparecerán y la inflación se lo comerá todo, y eso es lo que interesa a mucha gente en todo el mundo”, dijo el experto. “Cada vez más jóvenes buscan formas de poner a trabajar sus ahorros. Incluso si la cantidad es pequeña Y faltan conocimientos financieros sólidos”, concluyó.

Pero, ¿cómo deberían empezar a invertir los jóvenes?

A partir de su experiencia, Forcada distingue tres tipos diferentes de jóvenes que empiezan a invertir. La primera es dejarse llevar por las tentaciones de Internet, donde hay mucha información, pero también mucha desinformación. El segundo busca iniciarse en productos de riesgo extremo como criptomonedas, CFD o trading. El tercer enfoque, y el más inteligente, es rechazar el camino especulativo y seguir una estrategia a largo plazo.

“Esa es la forma correcta de hacerlo, poco a poco cada mes, sin volverse loco”, explica. Este es un conocido sistema de pago regular, El llamado DCAque se ha convertido en la puerta de entrada a toda una generación. Para ello, los fondos indexados o ETF que replican grandes índices se han convertido en el vehículo favorito de muchos por su sencillez, menores costes y posibilidad de diversificación sin tener que gestionar decenas de activos diferentes.

“Siempre divido mi billetera básica en tres paquetes”. El primero es un fondo de emergencia, diseñado para emergencias y de gran liquidez. El segundo es la renta fija, que está más orientada a objetivos temporales. El tercero es la renta variable, un bloque con visión de largo plazo que, según Forcada, requiere algo a la vez simple y difícil: “Es dinero del que realmente tienes que olvidarte”.

Cuando se le preguntó concretamente cómo debe actuar un joven que vive con sus padres y anhela la independencia, Forcada fue claro. «Si vives con tus padres, tu fondo de seguridad está con ellos y puedes permitirte apostar más a largo plazo. “No es descabellado apostar por la renta variable”. Por supuesto, advierte: “Si desea comprar una casa, es mejor convertirla en un producto de renta fija uno o dos años antes de realizar el pago inicial porque no desea que se produzcan correcciones antes de realizar el pago inicial”.

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