Publirreportaje para Jaime
Acabas de aterrizar después de un vuelo de 15 horas desde Sydney. Más adelante hay colas de control de pasaportes, un aeropuerto desconocido, niños cansados y un traslado nocturno con la dirección de su hotel oculta en una aplicación en algún lugar. Todo lo que quieres es pedir que te lleven, enviar un mensaje de texto a tu familia y finalmente bañarte.
Sin embargo, su Internet móvil no funciona, el WiFi del aeropuerto está sobrecargado y activar el roaming parece arriesgado debido a posibles cargos adicionales. Mientras tanto, dirigirse a un quiosco de tarjetas SIM local significa otra cola, controles de pasaportes, tarifas confusas en letra pequeña y tratar de descifrar la confusa letra pequeña después de una noche de insomnio.
Este es un escenario muy familiar para la mayoría de los viajeros internacionales, razón por la cual cada vez más australianos están resolviendo su conectividad incluso antes de hacer las maletas. Mediante el uso de proveedores de eSIM, los datos móviles se pueden configurar en casa a través de una aplicación y activarse tan pronto como las ruedas del avión tocan la pista.
La tradicional trampa itinerante
Durante años, los viajeros han dependido esencialmente de dos opciones: activar el roaming internacional con su proveedor de origen o comprar una tarjeta SIM física local al llegar. Ambos tienen sus propias desventajas.
El principal problema del roaming tradicional es el coste. La Autoridad Reguladora de Comunicaciones de Australia (ACMA) ha advertido repetidamente a los consumidores que el roaming internacional para llamadas, mensajes de texto y datos puede generar “facturas exorbitantes”, y los viajeros enfrentan cargos inesperadamente altos al regresar a casa.
Comprar una tarjeta SIM local se ha considerado durante mucho tiempo una alternativa más barata al roaming, pero el papeleo involucrado en el aeropuerto puede resultar abrumador.
En muchos países, obtener una tarjeta SIM local requiere un registro físico, controles de pasaporte y, a veces, incluso datos biométricos. Esto no sólo obliga a los viajeros cansados a esperar en largas colas, sino que también plantea riesgos a la privacidad en relación con la forma en que los proveedores locales almacenan los datos personales.
Di adiós a las colas en los aeropuertos
Cambiar a una tarjeta SIM digital o eSIM elimina por completo esta fricción. Una eSIM integrada directamente en la mayoría de los teléfonos inteligentes modernos le permite descargar y activar digitalmente perfiles celulares.
La tecnología permite a los viajeros verificar la cobertura del país, la duración del plan y los costos exactos mucho antes de reservar. Puede adaptar su cobertura a un país específico o a una región completa, lo que facilita la navegación por itinerarios de múltiples destinos.
Lo más importante es que su tarjeta SIM australiana principal permanezca completamente intacta. Mientras esté en el extranjero, puede mantenerlo habilitado solo para notificaciones SMS entrantes urgentes (por ejemplo, códigos de verificación bancaria) o deshabilitarlo por completo. Una vez que regrese a Australia, su teléfono volverá sin problemas a la red de datos de su hogar.
La alternativa suiza
A medida que la tecnología madura, los operadores de redes digitales globales están encontrando formas de hacer que los paquetes de datos sean más flexibles. El proveedor suizo Yesim, que lleva siete años desarrollando tecnología eSIM, opera como operador global en más de 200 destinos de viaje. Para aquellos que no están seguros de sus necesidades de datos, el plan Pay & Fly ofrece un modelo de pago por uso (una única eSIM para más de 170 países) que garantiza que los usuarios solo paguen por los datos que realmente utilizan.
Al trabajar con más de 800 operadores móviles en todo el mundo, la aplicación Yesim se conecta automáticamente a la red local con la señal más fuerte. La compañía también ofrece un plan de prueba que otorga 500 megabytes a un precio nominal de 60 centavos de dólar, lo que permite a los viajeros probar la calidad de la conexión antes de comprometerse.
Los precios siguen siendo muy competitivos. Por ejemplo, siete días de datos ilimitados en EE. UU. podrían costar tan solo $28,32 (alrededor de $40), lo que representa un ahorro significativo en comparación con otras alternativas de roaming digital. La plataforma también tiene una función de múltiples eSIM que permite a los usuarios compartir perfiles y administrarlos desde una sola cuenta.
Un nuevo imprescindible para viajar
Para los viajeros australianos, la pregunta ya no es si habrá acceso a Internet en el extranjero, sino cuánto costará y qué tan rápido se establecerá la conexión.
Los viajes modernos han evolucionado y ya no comienzan en un quiosco de tarjetas SIM en el aeropuerto. Comienza en casa, mientras los viajeros consultan sus rutas, documentos digitales y seguros de viaje. Organizar sus datos móviles con antelación se convertirá rápidamente en una parte estándar de su rutina previa al vuelo, en lugar de una tarea costosa y estresante en la cinta de equipaje.
Yesim ofrece paquetes de datos eSIM flexibles, incluido el paquete Global (que cubre más de 80 países) y el paquete Global Plus (que cubre más de 140 países). Los nuevos usuarios pueden descargar la aplicación y ahorrar un 15 por ciento en su primera compra de datos utilizando el código de promoción GETYESIM15. Para obtener más información, consulte Yesim.aplicación