La segunda “ronda” de Conexión en Valladolid reunió a cientos de personas para una serie de conciertos entre los que destacaron Sanguijuelas del Guadiana y Pignoise, reseñados por la clausura de Kitai, Walls, Lía Kali, Kate Ryan y Peta Zeta … Variedad de sabores. Mientras, en los dos escenarios más pequeños, la música no para gracias a artistas como Billy Flamingos y su rock ibicenco, o la música house y underground de DJs como María Arias y Juan Laforga.
En dos grandes escenarios, Kitai vivió los momentos más calientes de la mañana, seguido del rock alternativo por iniciativa del joven Walls. Entre pop rock y punk, ha atraído a un gran público, aunque el cantante sigue de cara al fuerte sol, que se une a los murcianos coreando “Perro de la calle”, “Conmigo no llorarás” o “Mi bebé”, mientras mucha gente se mantiene al margen.
Les siguieron de cerca la sensación extremeña, las igualmente jóvenes Sanguijuelas del Guadiana, cuyo amor por la tierra se deslizó en sus canciones una y otra vez. De hecho, rindieron homenaje al recientemente fallecido excantante extremeño Rob Iniesta, “al que escuchábamos todo el tiempo en garajes, fiestas y en casa” interpretando su famoso “Nothing to Lose”, pero también deleitaron a un público entusiasta con sus temas “100 Amapolas” o “Revolá”.
A continuación, llega desde Barcelona Lía Kali, trayendo una interesante fusión de urban y soul, además de nostalgia con Pignoise y sus “dos millas” de pop-punk rock capaz de hacer llorar a más de uno con “No me importa nada”, “Estoy enferma” o “Nada que perder” como se utiliza en la famosa serie “Los hombres de Paco”. Pero es que, para los nostálgicos un poco más disco, toma el relevo la belga Kate Ryan, que deja caer su famoso “Voyage voyage” o “She elle l’a” y las remezcla con éxitos como “Freed from Wish” antes de cerrar para hacer bailar a los que todavía se niegan a abandonar la sala Pin.