Consejo 1
Limpia tu cocina con un poco de agua tibia y un poco de jabón para platos. El líquido para lavar platos contiene un desengrasante que elimina rápida y fácilmente las huellas dactilares de su cocina.
Consejo 2
Además, utilice un paño limpio y sin pelusa para secar. Así se evitan nuevas rayas (de limpieza). Bajo ningún concepto debes utilizar estropajos o paños de microfibra ya que pueden provocar arañazos. Utilice un paño suave o una esponja para que la cocina vuelva a lucir como nueva.
Consejo 3
Para eliminar la grasa rebelde, puedes utilizar un poco de vinagre sin diluir. Agregue esto a un rociador de plantas u otra botella con atomizador. Rocíelo sobre las zonas grasas y déjelo actuar de 5 a 10 minutos. Luego retirar con un paño húmedo.
Con estos sencillos consejos podrás volver a dejar los muebles y encimeras de tu cocina completamente limpios. Y listo, tu hermosa cocina podrás volver a utilizarla para preparar deliciosos platos. ¡Empiece!