Ha resucitado un apóstol. No en Jerusalén ni en el mar de Galilea, sino en una iglesia de chapa ondulada en Zeewolde. El intento de Michiel Koelewijn de someter a la comunidad protestante local a su voluntad resultó en una amarga lucha por el poder. En este especial, lea cómo una iglesia pacífica fue secuestrada por una ideología estadounidense emergente que no admite disenso: la NAR.
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