Un grupo de niños espera junto a sus padres en la puerta del colegio público de Alcántara, en Cáceres, a 10 kilómetros de la frontera portuguesa. Cuatro días antes del final del curso, eran casi las nueve de la mañana y el aire estaba fresco, a pesar de que la temperatura anunciada al mediodía era de 34 grados. Las banderas de Extremadura, España y la Unión Europea cuelgan de la fachada del centro educativo. Grabadas en letras azul oscuro sobre los azulejos blancos con motivos florales a los lados están las palabras: Escuela Pública Miguel Primo de Rivera.
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