CaixaForum Valencia propone un viaje fantástico por el mundo de Alicia en el país de las maravillas en una exposición que profundiza en los orígenes, adaptaciones y reinvención artística de la famosa obra de Lewis Carroll, que, 160 años después, “todavía” … impregna todas las disciplinas artísticas.
‘El mundo de Alicia. Wonderland tiene lugar este miércoles en la sede de la Caja de Ahorros de Valencia, en presencia del director Álvaro Boras y Kate Bailey, comisaria de Teatro y de Espectáculos y Exposiciones del Victoria and Albert Museum de Londres.
Se trata de la primera exposición que organiza el Foro Valenciano del Ahorro en el Victoria and Albert Museum. A través de 255 objetos y obras de arte de artistas como Salvador Dalí, Max Ernst, Yayoi Kusama, Paula Rego y Aldous Huxley, ofrece una perspectiva profunda sobre la influencia de los dos libros protagonizados por la “heroína rebelde” Alice 160 años después de su creación.
Álvaro Boras apunta que en los últimos años los recorridos propuestos por la sala han sido “siempre” de tipo “cronológico o geográfico”, pero esta vez, por primera vez, proponen “un nuevo tipo de viaje: el viaje onírico”.
“Es un viaje que nos lleva a espacios imposibles y entornos mágicos y que viaja entre mundos reales e imaginados”, ha apuntado, explicando al mismo tiempo que la exposición está dedicada al personaje de Alicia, pero “sobre todo” a la obra de su creador, Lewis Carroll, quien, a su juicio, tuvo una “enorme influencia” y “sigue permeando en todas las disciplinas artísticas, pero también en la filosofía, el conocimiento, la ciencia, la gastronomía, el diseño o la publicidad”.
En esta línea, profundiza en que con el tiempo esta “heroína moderna” se ha convertido en un “referente intergeneracional, transgeneracional” y la exposición busca ser una “celebración de la creatividad y la imaginación”.
“Sigue el viaje del protagonista”
Para ello, el espacio cuenta con una puesta en escena “sorprendente” a cargo del escenógrafo y dramaturgo Ignasi Cristià, en la que los visitantes podrán asumir el papel de Alicia y seguir el recorrido de la protagonista a través del texto.
El diseño museístico del espacio lleva al visitante a un viaje entre lo real y lo imaginado a través de variaciones de escala, color, ambientación y forma de las diferentes salas. Incluye escenas icónicas como la caída por la madriguera del conejo, la fiesta del té del Sombrerero Loco, las lágrimas o el naipe de la Reina de Corazones.
El director del Foro de la Caja de Ahorros de Valencia afirmó que en su opinión la exposición es inmersiva porque, una vez que el visitante entra en la sala, “los cambios de formas, colores y escalas” le permiten adentrarse en el mundo de Alicia y le invitan “a una experiencia que mezcla fantasía y reflexión”: “Nos invita a convertirnos en Alicia en cierto modo”, ha apuntado.
Kate Bailey destacó que las obras de Lewis Carroll “nunca han estado descatalogadas, han sido traducidas a más de 170 idiomas” y aún hoy “siguen siendo parte del imaginario colectivo”.
Como tal, insisten los curadores, la exposición “ofrece diferentes respuestas a por qué las figuras victorianas fueron tan importantes, la cultura que alimentó sus escritos y por qué los temas e ideas expresados en ellos siguen siendo relevantes hoy.
Bailey aseguró que aunque han pasado 160 años desde que se publicó la historia, los valores que transmitía Alicia, como “el coraje de cuestionar la verdad, el poder” y “su curiosidad e imaginación” son “herramientas muy importantes en el siglo XXI”.
“Cae por la madriguera del conejo”
La exposición sigue la estructura narrativa de los 12 capítulos de “Alicia en el país de las maravillas” y se divide en cinco partes temáticas: “Los inventos de Alicia”; “A través de la pantalla”; “Alicia, la puerta a otros mundos”; “Alicia en el escenario” y “Convertirse en Alice”.
En la primera parte, el público podrá “caer por la madriguera del conejo” en un juego visual lleno de libros conectado a un nuevo entorno inspirado en una biblioteca victoriana.
La primera área cuenta los antecedentes y el contexto literario, social y político de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas y sus secuelas de Lewis Carroll, un erudito, fotógrafo, matemático y escritor victoriano.
También se pueden ver primeras ediciones de estos libros, como la novela, publicada por primera vez en España en 1927, traducida al catalán por Josep Carner e ilustrada por Lola Anglada.
En la transición de la primera zona a la segunda, una proyección recuerda las lágrimas de Alicia. El espacio refleja la forma en que la historia rápidamente se hizo popular entre los cineastas.
Este espacio recupera la primera adaptación cinematográfica de Alicia, dirigida por Cecil Hepworth y Percy Stowe, que data de 1903, cinco años después de la muerte de Lewis Carroll.
Salvador Dalí, Max Ernst, Yayoi Kusama y Aldous Huxley
También se presta especial atención a la aportación de Walt Disney, quien combinó este icono con la película que mayor impacto cultural ha tenido en la conciencia de múltiples generaciones desde su estreno en 1951, en la que Alicia aparece vestida de rubia, cimentando su imagen en el imaginario colectivo.
La tercera parte se centra en la influencia de Alicia en la creación del arte, la música y la cultura popular: por un lado, el surgimiento del surrealismo en los años veinte; Por otro lado, están los años sesenta y todos los cambios que trajeron.
Los temas oscuros de “El país de las maravillas” y “Alicia en el país de las maravillas” atrajeron a muchos artistas asociados con el surrealismo. El mundo de fantasía de Carroll proporciona una gran cantidad de material para ayudarles a investigar el mundo de los sueños, las distorsiones de la percepción o la intersección de la realidad y la ficción.
La exposición recoge testimonios artísticos sobre esta historia de Salvador Dalí, Max Ernst, Yayoi Kusama, Aldous Huxley, así como de artistas como Peter Blake, Edward Bullard, Marion Adnans, John Claxton, Leonora Carrington y Ralph Steadman.
Esta zona recrea la mítica escena del Tea Party del Sombrerero Loco, con una larga mesa de tazas, platos y teteras volando sobre las cabezas de los visitantes como si cayeran del mismo techo.
La cuarta zona ve a Alicia como el origen de un tipo de paisaje diferente, siendo el País de las Maravillas un espacio imaginario donde todo es posible.
Explorador armado del siglo XXI.
Este espacio demuestra que la historia de Alice sigue siendo la inspiración de muchas escenas, desde drama, música y danza hasta parodias y sátiras políticas, e incluso escenas paralelas que viajan a través de la realidad virtual.
Finalmente, en “Becoming Alice”, la exposición se centra en lecturas contemporáneas que presentan a la protagonista en su papel actual, una exploradora armada del siglo XXI.