El olor de una persona puede evocar recuerdos, emociones e incluso una sensación inmediata de calma. ¿Pero qué pasa si también tiene efectos similares a los de la adicción? Aunque no es dependiente en el sentido clínico, la neurociencia ha demostrado que … El olor de tu pareja activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina y aumentando el deseo de cercanía.
Lejos de simples detalles sensoriales, Clara AnayaLos psicólogos del Hospital Quirónsalud Córdoba advierten que los olores están directamente relacionados con áreas del cerebro que regulan la memoria, las emociones y el apego. Por tanto, este gesto tan común, como dormir con la ropa de tu pareja o buscar su olor en momentos de estrés, tiene una base biológica profunda: como afirma el experto, el cerebro lo interpreta como una señal de seguridad, conexión y felicidad.
«La ciencia explica este fenómeno como un mecanismo de refuerzo biológico basado en el sistema de recompensa del cerebro, más que como una adicción a una sustancia. El olor de tu pareja actúa como un estímulo sensorial que el cerebro interpreta como recompensa, liberando así sustancias químicas (dopamina) asociadas con las sensaciones que experimentamos cuando realizamos actividades placenteras o placenteras. “Esta sensación estimulante conduce a un comportamiento de búsqueda activa (dependencia), similar al refuerzo positivo de los neurotransmisores en otras adicciones”, explica.
El olor de tu pareja: seguridad y regulación del estado de ánimo
De hecho, Anaya cree que el olfato puede actuar como estímulo de seguridad y regulación emocional, especialmente cuando se asocia a una pareja: “En este proceso, la memoria es activada por la amígdala, que ejerce una función reparadora, reduce el estado de alerta y favorece la interpretación de la seguridad. estrés y ansiedad “Se cree que están en un estado de hiperexcitación, que puede reducirse mediante la reducción del cortisol en la sangre y la activación del sistema parasimpático en reposo”.
Precisamente, la psicóloga recuerda que algunas personas buscan activamente objetos (camisetas, almohadas) con el olor de su pareja, porque, como comentábamos, el olor corporal de una pareja es una señal biológica de apego, seguridad y regulación emocional.
“El olfato de personas importantes activa circuitos relacionados con el apego y la seguridad. Además, desde una perspectiva más evolutiva, el olfato ha contribuido tradicionalmente a la supervivencia de la especie porque nos guía en la identificación de figuras cercanas. Este hecho puede entenderse psicológicamente como resultado de los vínculos emocionales y apegos que los sentimientos de seguridad y familiaridad crean con aquellos a quienes amamos.
Clara Ananya.
importancia del apego
Aquí también entra en juego la perseverancia y nuestra experiencia en la materia, afirma el experto en la materia. Hospital Quirón Salud de Córdoba: “Las hormonas del apego, especialmente la oxitocina y la vasopresina, desempeñan un papel clave a la hora de convertir percepciones sensoriales simples, como el olfato, en vínculos emocionales y un deseo de cercanía”.
Afirma que la oxitocina puede aumentar los sentimientos de confianza, seguridad y conexión emocional y reducir el cortisol relacionado con el estrés. “La oxitocina es una hormona que mejora los sentimientos de calma y apego emocional cuando los olores ya están asociados con experiencias emocionales positivas”, dijo Anaya.
Al mismo tiempo, el psicólogo señaló que la vasopresina es particularmente relevante para la formación de vínculos matrimoniales y comportamientos exclusivos. “Es decir, está implicada en la motivación para mantener los vínculos afectivos y proteger las relaciones”, subraya.
Pero el experto también destaca que los recuerdos emocionales y las experiencias positivas influyen decisivamente en cómo percibimos el olor de nuestra pareja. «Los olores no se interpretan de forma neutra, sino a través del filtro de experiencias emocionales previas. A través del proceso de conexión emocional, cuando las personas experimentan experiencias positivas como cercanía, apoyo o seguridad relacional en presencia de otra persona, el cerebro se encarga de activar la amígdala y el hipocampo, vinculando este olor con sensaciones de bienestar”, añade.
Cómo procesa el cerebro el olor de las personas cercanas
Finalmente, explica cómo el cerebro humano procesa los olores asociados a personas cercanas, mostrando que la información que recibimos a través de nuestros sentidos (en este caso, el olfato) se envía al bulbo olfatorio, una estructura cerebral con conexiones directas con el sistema límbico. “El sistema límbico es un grupo de estructuras cerebrales que trabajan juntas en la memoria, la motivación, el comportamiento social y la regulación de las emociones”, señaló.
Además, a diferencia de otros mecanismos neuronales que interpretan la información recibida de los sentidos, el psicólogo señaló que el cerebro recibe, traduce y dirige las señales olfativas a circuitos encargados de procesar las emociones (amígdala) y la memoria (hipocampo). «La amígdala se encarga de evaluar el componente emocional de un estímulo, en este caso un olor; el hipocampo vincula las emociones con la memoria a largo plazo, inculcando experiencias de vida significativas en los olores”, señala.