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La amenaza de desalojo que enfrentaba un matrimonio de Oviedo/Uvieu y su hija de seis años terminó el martes. La movilización del Sindicato de Inquilinos de Asturias para evitar el desalojo de Desirée Iglesias López y su familia no surtió efecto y la familia abandonó su domicilio a partir de las 9.30 de esta mañana.

El Consejo de la Judicatura acudió al barrio Las Campas para ejecutar una orden de desalojo, donde la familia tuvo que abandonar el departamento en el que vivía durante los últimos seis años al no lograr llegar a un acuerdo con el propietario sobre el pago del alquiler para adaptarse a su actual situación económica.

Durante el desalojo estuvieron presentes agentes de la Policía Nacional para evitar posibles incidentes antes de una manifestación convocada por el sindicato para mostrar apoyo a la familia.

situación económica

El marido es empleado de una empresa de comida rápida y su salario oscila entre 750 y 950 euros. Según su relato, Desirée perdió su trabajo en 2025, cuando dejaron de pagar el alquiler porque no podían cubrirlo todo con el único salario de la familia.

Actualmente recibe 320€ del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para complementar el salario de su pareja.

concentración

La familia intentó volver a pagar el alquiler y la comida, pero el propietario había cerrado la cuenta que solían pagar, según representantes sindicales.

Desde hoy, vecinos y sindicalistas han lanzado llamamientos a través de las redes sociales, han colgado carteles de protesta y se han concentrado en la puerta del edificio, como se muestra a continuación.


lagunas

“El juez dictó la orden de expulsión ignorando a la menor de seis años y los informes de servicios sociales de que la familia estaba vulnerable a consecuencia de la situación”, explicó el sindicato.

El piso está situado en la calle Proasa 9, en el barrio oviedo de Las Campas, donde la menor acude al colegio. Según la pareja, recién entonces se dieron cuenta de que ya no podían vivir allí.


Varios vecinos animaron al matrimonio desalojado. Al fondo, agentes de la Policía Nacional se desplazan hasta el barrio de Las Campas de Oviedo/Uvieu.

Sin fecha para el nuevo desalojo

El caso de Desiree Iglesias López no es el único. El movimiento sindical también condenó el caso de Adoración Gabarre (“Dori”). La vecina del barrio de Contrueces de Gijón vive con sus hijos. Ha recibido comunicaciones de desalojo, aunque está pendiente de fecha de lanzamiento y actualmente está a la espera de recibir informes de vulnerabilidad.

Cuando se produjo el primer intento de desalojo, Dolly llevaba seis años solicitando vivienda de emergencia, pero hasta la fecha no había sido aprobada y seguía en lista de espera.

Su caso, que quedó paralizado por una moratoria contra las deportaciones, ha sido reabierto tras fracasar en febrero. Recientemente se reunió con el gerente de Envisa, quien tampoco le ofreció ninguna solución y le reiteró “no a la vivienda”, según información proporcionada por el sindicato.

La tercera situación

También hubo un tercer caso de una madre soltera residente en Gijón que fue víctima de violencia machista. En su caso, la mujer tenía un hijo menor de edad.

El Sindicato de Inquilinos de Asturias ha confirmado que seguirá apoyando a todas las familias afectadas por la amenaza de desalojo y defendiendo el derecho a una vivienda digna.

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