tala-U80282851783QnB-1200x630@diario_abc.jpg

En los círculos sevillanos quedan vestigios de la belleza de la resurrección de Morant en abril, pero la inquietud por su cautiverio se ha hecho más profunda. Porque cuando sangra el Dios del Arte, sangran todas las corridas de toros. Hay demasiadas cosas abandonadas Se pierde el respeto al toro, y esto no es una crítica, sino un elogio: una corrida como ésta, sin precauciones, sólo la pueden hacer aquellos tocados por la varita mágica del valor probado, casi sobrehumano. Pero Clandestino nos recuerda que los toros no perdonan, pagan al contado, con heridas dolorosas y un camino oscuro. Quieren saber cuándo volverá a aparecer el maestro: hay que esperar… Verle el 4 de junio es el sueño de las corridas del Corpus, el sueño de su Sevilla.

Referencia

About The Author