Antonio Maíllo es el coordinador federal de IU y su influencia abarca todo el territorio nacional. La organización que dirige tiene una historia claramente antiatlántica y en ocasiones entra en conflicto con los intereses de los vecinos de Rota, Morón y localidades cercanas donde se encuentra la base. … Los estadounidenses ejercieron una poderosa influencia económica.
En este sentido, ha pedido a Pedro Sánchez que adopte una política diferente a la de Marruecos en dos asuntos muy cercanos a Andalucía en el espacio geográfico y simbólico: la situación en Ceuta y Melilla y la causa sahariana.
—¿Cómo les dicen a los vecinos de Rota y Morón que quieren cerrar sus bases?
——Nuestra propuesta es convertir las bases militares en bases de ayuda humanitaria. Además, las oportunidades de empleo están garantizadas debido a la conexión geográfica con el continente africano. No hablamos de demolición física, ya que su infraestructura puede utilizarse para ayuda humanitaria bajo la protección de Naciones Unidas y la Unión Europea. Sería una transición maravillosa: de una política militar agresiva a una política de cooperación internacional.
La Alianza Atlántica, y Estados Unidos en particular, nunca permitirán que exista un modelo de seguridad europeo en el que no participe como guardián.
-La OTAN no protege oficialmente a Ceuta y Melilla.
– Creo que algunos países europeos no nos ayudarán porque Netanyahu claramente está tramando venganza, lo que puede hacer cuando se trata de provocar algún tipo de conflicto. Tienes que tener mucho cuidado. Este es un aspecto que me preocupa porque, además, no tenemos la política adecuada hacia Marruecos. Este es un dragón codicioso. Este es un error histórico.
Siempre hemos defendido la causa saharaui y para nosotros, en el gobierno andaluz, la solidaridad con el Sáhara será un asunto nacional. Aquí se educaron y vivieron jóvenes saharauis; ésta es una de las mejores contribuciones de Andalucía a la solidaridad internacional.
——¿Es esto una traición al gobierno de Sánchez?
-Absolutamente.
– ¿Y es reversible?
-Nos dieron la fuerza para hacerlo porque aquí pasó algo impensable, era una causa justa que no se puede olvidar y España tiene la obligación moral de solucionarla.