30 de marzo de 2026 22:29
Los andaluces no son uniformes en su intención de voto en las elecciones autonómicas y generales. Juanma Moreno aventaja en seis puntos a Alberto Núñez Fejo en Andalucía, mientras que Sánchez aventaja en seis puntos a Montero. Encuesta GAD3 … Para ABC muestra muchos datos elocuentes, como el supuesto estancamiento de Vox, la preferencia de los andaluces por un gobierno independiente del Partido Popular y la buena valoración de Moreno respecto a otros candidatos. Pero la comparación entre los resultados de su votación del 17 de mayo del próximo año y los resultados de su votación después del llamado de Pedro Sánchez es la más reveladora de todas las gráficas de la encuesta. Porque plantea un doble debate intratable: ¿Feijiao es el freno de Moreno o es el freno de Montero Sánchez? Mírelo de otra manera: ¿Es Moreno una marca personal superior a la de su partido, o Montero es un lastre para sus siglas? Una victoria del PPP es inevitable en el próximo ciclo electoral, pero ganar con el 43% de los votos no es lo mismo que ganar con el 37% de los votos. La gran pregunta es si esta diferencia tiene que ver con la forma en la que el Partido Popular gestiona a Vox a nivel nacional y en Andalucía. Es imposible saber si las encuestas aquí predicen el estancamiento económico de Abascal porque el ciclo ha tocado techo, o porque los andaluces compraron una senda moderada a Juanma Moreno. Sin duda, todas las encuestas de opinión predicen que las perspectivas del Partido Popular serán más favorables que las de Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde la dependencia de Vox ha obstaculizado la formación de gobiernos territoriales.
Otra clave es la izquierda, donde la candidata socialista parece incapaz de resistir los resultados conseguidos por Juan Espadas porque, a diferencia de lo que ocurrió en Castilla y León, no anexionará al resto de partidos de su grupo. Todo lo contrario. La formación de José Ignacio García presagia un crecimiento que castigará a María Jesús Montero, cuyo partido registra su peor desempeño en la historia de Andalucía. Dicho esto, nos espera un movimiento sombrío y absolutamente polarizador. El sanchismo sabía que necesitaba darle alas a Vox para evitar que Juanma Moreno obtuviera una mayoría absoluta, una estrategia que a su vez activaría los votos más extremos de la izquierda. El objetivo es obligar al PPP a confiar en Abascal e igualar los resultados de las últimas elecciones. Los errores en la elección de los candidatos a vicepresidente y tesorero fueron irreversibles, y en Ferraz lo único que querían ahora era conservar el mobiliario a toda costa. Ingrese a tanques de lodos, alcantarillado o sépticos cuando sea necesario. Así que los socialistas necesitan a Sánchez en Andalucía, mientras que el Partido Popular necesita que Fejo no se presente demasiado. Es la paradoja de una campaña que durará para siempre, y salvo un gran paso en falso o un tiro en el pie, sólo queda una incógnita: si María Jesús Montero permanecerá en la oposición o regresará a Madrid.