Nació en Sevilla el día de la Cabalgata de Reyes de 1943. Alguien de su familia bromeaba diciendo que Baltasar lo trajo porque era demasiado moreno. En casa se empieza por las fraternidades. «Me enseñaron desde pequeña a quererlos; a pesar de … “Todavía los amo”, reflexiona con sarcasmo.
Era hijo del célebre arquitecto Antonio Delgado Roig, que más tarde se convirtió en hermano y número uno de Silencio. A través de la formación jesuita, Joaquín también comenzó a estudiar arquitectura. Finalmente se volvió contra el Estado. Su madre era hermana de las fraternidades de Baratillo y Pasión, en las que, dicho sea de paso, practicó el ascetismo durante muchos años hasta que fue prohibida por el Cardenal IIundáin en 1929.
Pero hay otra pieza clave en la formación de esta hermandad. Joaquín lo definió como un “gran maestro; un pensador destacado”: su primo Juan Delgado Alba. Junto a él ingresó a la Junta Directiva de Las Aguas, que fue su primera responsabilidad en la fraternidad. Allí, como azafata, recibieron a Luis Álvarez Duarte, Nuestra Señora de Guadalupe.
El primo Juan le llama “la mosca en el ungüento de la hermandad”. Empecé a darme cuenta: “Así como deberían hacer los jóvenes de hoy, en palabras de los viejos de este lugar, ellos son los que realmente te enseñan”.
silencio
De 1958 a 2023, Nazareno de la Primitiva. Era hermano desde pequeño y en 1973 su padre, como hermano mayor, lo incorporó al consejo de administración, donde asumió su primer cargo como suplente. Desde entonces ha ocupado distintos cargos, “siempre en una fraternidad con personalidades muy visibles, pero todavía no nos hemos comido a nadie”, bromea.
Después de poner muchos sellos en la carta, se convirtió en el hermano mayor. Todo empezó de una manera muy especial: “Para mí este es un puesto inalcanzable, al que tengo un gran respeto después de que lo ocuparan mi padre y mi primo Juan”. La idea surgió cuando José Ramón Rodríguez Gautier se presentó como su hermano y le propuso seguir asistiendo a la reunión. Nuestros entrevistados no entendieron del todo esta propuesta. Esto te animará a dar el paso.
“Era un miércoles de mayo de 1998 –recuerda–. “Consulté a mi mujer Inmaculada y a José Manuel Peña, y ambos me dijeron que siguiera adelante. “Joaquín Delgado Roig ganó estas elecciones. Con el apoyo de 500 hermanos fue elegido hermano mayor.
“Mi trabajo durante mis dos mandatos fue cambiar la fraternidad y abrirla a todos los hermanos. La gente estaba muy dispuesta a trabajar. Y no había sentido de propiedad. En esta empresa, cada Viernes Santo por la mañana nos despedíamos el año que viene. Intenté terminar esto con un adiós rotundo”, dijo Delgado-Roig.
Hablando de silencio…Joaquín apoya el regreso de la ex Santa María de la Concepción de Cristóbal Ramos a la fraternidad. «Debe estar en un lugar adecuado y digno. Ahora es un tema de debate si siguió utilizando telas pegadas”, afirmó.
La Semana Santa se enfrenta al colapso
Con todos los cambios en la sociedad, ¡cuánto ha cambiado también la fraternidad! “Los jóvenes no tienen tiempo para asistir regularmente a las fraternidades porque tienen muchas obligaciones familiares y laborales”. A esto agregó: “El culto es insoportable por su larga duración y su largo final. El esplendor de las 200 velas en el altar me pareció increíble. Creo que lo que hay que hacer es acercar la imagen a los hermanos”, aclaró.
Delgado-Roig entendió que la procesión del Nazareno era demasiado numerosa, por lo que propuso el “numerus clausus”. «Prefiero calidad a cantidad. “La hermandad de cinco a cinco es una expresión que aburre a los hermanos más puros que puedas encontrar en Sevilla”, afirmó. Propuso una solución de selección natural: “Se podrían acoger nuevos hermanos y decirles que tengan que esperar un rato”. Esto podría lograrse suspendiendo temporalmente la norma que exige la salida de Nazaret. No vio nada extraño en esto, como tampoco la gran mayoría de los hermanos no obedecían las reglas que les exigían asistir a los servicios.
Para este hermano silencioso, “no se pueden eliminar los derechos adquiridos de los hermanos que han abandonado Nazaret desde hace más de veinte años, pero se puede decir a los hermanos más jóvenes que esperen a que otros se jubilen para no seguir aumentando de nivel”.
Joaquín también lamenta el camino que ha tomado alguna música de desfile. Algunas de las cosas modernas “están tan publicitadas que duelen los oídos. Es absolutamente indignante ahora que a la gente se le niega el derecho de seguir a una banda con más de 150 miembros. Lo bueno”, admite, “son los cientos de niños que están saliendo de las calles y están aprendiendo una carrera”, observa.
En cualquier caso, Joaquín Delgado Roig cree que hay pocas soluciones a los excesos de la Semana Santa “porque lo que impera es la moda de la sociedad. Las cofradías eran el modelo. Fueron las primeras en introducir la democracia: siempre hubo elecciones. Ahora todo ha cambiado, las cofradías copian los usos y costumbres de los políticos. Joaquín no entiende que incluso con un cambio de maitre o de camareras hay que hacer una declaración”.
Nunca aspiró a predicar
Delgado Roig quedó descartado. Él nunca tuvo esta intención. Dijo que escribió muy mal carta tras carta. Sus numerosas publicaciones demuestran todo lo contrario. Proclamó una teoría que él mismo calificó de desastrosa: “La Proclama era una convocatoria o convocatoria y el pueblo de Sevilla no tenía necesidad de ella”. Por tanto, no creo necesario proclamar la Semana Santa. Lo mismo ocurre con el cartel: “Volveré a la fotografía que refleje el momento inédito. Todo lo que no sea barroco es tan inapropiado para la Semana Santa”. “Así que los frutos de esta conversación pueden seguir llenando páginas y páginas. Un verdadero hermano como ningún otro. Uno de esos que vale la pena escuchar y emular.”
Cómo Judas se unió a la hermandad
La relación de St. Jude con los Silent Brothers y los grandes almacenes vecinos es indiscutible. Pero todo tiene una historia. La historia comienza una tarde de los años 80. Joaquín llega a la iglesia y encuentra una pequeña estatua de Cristo en el altar. Este es un santo con velas encendidas a su alrededor. “Cuando vi el mantel debajo me quedé atónito y enseguida corrí a preguntarle a Carmen, a la iglesia y al rector, José Manuel García Junco”. Fue él quien le dijo que era una donación de una mujer. Al principio incluso le propusieron al sacerdote que se llevara la estatua a casa, “pero pronto se me acercó una mujer y me sugirió hacer un nicho por su cuenta”. El ex hermano mayor recordó la gran devoción al santo en aquella época, “publicando páginas y páginas en ABC expresando sus deseos a San Judas”. Delgado-Roig consultó con otros miembros de la junta y aceptaron la solicitud. La hornacina que hoy se conserva fue diseñada por su padre, Antonio Delgado Roig. La cofradía quedó sorprendida por la respuesta de los devotos y por el pincel de donación que oportunamente se colocó junto a la talla. Los vínculos entre Madrugada y St. Jude se “estrecharon” cuando confirmaron que habían recaudado lo que entonces eran 650.000 pesetas en poco más de una semana.
A Joaquín se le ocurrió la idea de encargar un nuevo tamaño de mayor valor y dimensiones académicas que sustituyera día tras día al original. “Casi nos matan. La gente llamaba a la puerta de la sacristía y pedía el yeso original de San Judas.” Lógicamente la imagen volvió a ser colocada en su hornacina, donde permanece hoy.
El gran cariño que Sevilla tiene por San Judas se desprende del incendio que se produjo en el atrio de San Antonio Abad en abril de 2025. El icono resultó parcialmente dañado y los fieles mostraron estos días una gran preocupación.
La relación de St. Jude con los Silent Brothers y los grandes almacenes vecinos es indiscutible. Pero todo tiene una historia. La historia comienza una tarde de los años 80. Joaquín llega a la iglesia y encuentra una pequeña estatua de Cristo en el altar. Este es un santo con velas encendidas a su alrededor. “Cuando vi el mantel debajo me quedé atónito y enseguida corrí a preguntarle a Carmen, a la iglesia y al rector, José Manuel García Junco”. Fue él quien le dijo que era una donación de una mujer. Al principio incluso le propusieron al sacerdote que se llevara la estatua a casa, “pero pronto se me acercó una mujer y me sugirió hacer un nicho por su cuenta”. El ex hermano mayor recordó la gran devoción al santo en aquella época, “publicando páginas y páginas en ABC expresando sus deseos a San Judas”. Delgado-Roig consultó con otros miembros de la junta y aceptaron la solicitud. La hornacina que hoy se conserva fue diseñada por su padre, Antonio Delgado Roig. La cofradía quedó sorprendida por la respuesta de los devotos y por el pincel de donación que oportunamente se colocó junto a la talla. Los vínculos entre Madrugada y St. Jude se “estrecharon” cuando confirmaron que habían recaudado lo que entonces eran 650.000 pesetas en poco más de una semana.
A Joaquín se le ocurrió la idea de encargar un nuevo tamaño de mayor valor y dimensiones académicas que sustituyera día tras día al original. “Casi nos matan. La gente llamaba a la puerta de la sacristía y pedía el yeso original de San Judas.” Lógicamente la imagen volvió a ser colocada en su hornacina, donde permanece hoy.
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