A veces, por muy bien que nos cuidemos, nuestros cuerpos no responden como esperamos. Ganar peso a pesar de hacer ejercicio o hacer dieta puede resultar muy frustrante. Sin embargo, esto es completamente normal, sobre todo cuando llegamos a cierta edad.
«¿Estás comiendo igual que antes, pero ahora has engordado? Hay una razón para esto. “, dice Pablo Ojeda, nutricionista especializado en obesidad. “Incluso si haces lo mismo, tu cuerpo no responde de la misma manera, y ese es uno de los cambios más frustrantes que ocurren después de los 40 años”, dice.
De hecho, llegar a esta edad suele verse como un momento decisivo, que marca la transición desde la edad adulta temprana a la mediana edad, lo que implica, entre otras cosas, transformaciones físicas asociadas.
¿Qué pasará con el cuerpo después de 40 años?
Ojeda señala que a partir de los 40 años nuestro cuerpo sufre tres grandes cambios que provocan que estímulos que hasta ahora nos habían funcionado dejen de funcionar.
Primero, la masa muscular disminuye. “El músculo es el tejido que más calorías consume”, recuerda el experto, por lo que “si tienes menos músculo, tu metabolismo se ralentizará y quemarás menos calorías incluso en reposo”. “Así que comiendo lo mismo acumularás más grasa”, añade.
El segundo cambio es un cambio en la sensibilidad del cuerpo a la insulina. Esto significa que el cuerpo es “menos capaz de gestionar los carbohidratos, lo que hace que sea más fácil almacenar energía pero más difícil utilizarla”. Los nutricionistas señalan que el resultado es un aumento de la grasa abdominal.
Finalmente, en esta etapa de la vida las responsabilidades laborales y familiares son mayores, por lo que tienes menos tiempo para dedicarte a ti mismo. Advierte que “el estrés y el cortisol pueden aumentar” debido a estos factores. «¿Qué lo provocó? Más inflamación, más retención, más hambre, más almacenamiento de grasa… sobre todo en el abdomen”, explica.
Por tanto, el experto absuelve a quienes sufren los efectos de la edad de responsabilidad: “No es porque comas más, es porque tu cuerpo ahora reacciona de forma diferente”. Sin embargo, dice que hay cosas que puede hacer para revertir la situación, ya que lo único que está sucediendo es que el cuerpo “necesita un estímulo diferente para volver a funcionar correctamente”.