Aprobado por el pleno del Ayuntamiento de Castellón con voto positivo PP y VoxPropuesta del partido de Santiago Abascal para prohibir la entrada a las dependencias municipales a personas con ropa totalmente cubierta … cara, como burkavelo o cualquier otra prenda de efecto equivalente.
Antonio Ortolá, portavoz de Vox en el ayuntamiento de Castellón, insiste en que esta decisión “supone a la ciudad un paso más en la defensa de las libertades, la seguridad jurídica y, sobre todo, la dignidad de las mujeres en los espacios públicos”. El Congreso valenciano se suma así a otras regiones como Burgos, Boadilla del Monte o Lorca, que han aprobado recientemente la misma medida.
Sumándose al debate nacional de Vox sobre el tema, Otola argumentó en una sesión plenaria de febrero el jueves que el burka y el niqab son “más que sólo ropa”, sino “una clara manifestación de una imposición cultural que borra los rostros de las mujeres, las separa del espacio público y convierte sus identidades en algo secundario”.
“Muchas mujeres lo describen como una auténtica prisión de tejidos. No estamos dispuestos a aceptar algo normal que simbolice el sometimiento y niegue la identidad femenina”, añadió tras presentar la propuesta que PSPV-PSOE y Compromís rechazaron.
El líder voxista negó que se tratara de casos aislados y sugirió que “la moción valía la pena” a pesar de que “sólo se ocultó por la fuerza la identidad de una mujer”. “No haremos la vista gorda ni seremos cómplices de ninguna forma de machismo, venga de donde venga”, subrayó.
En este sentido, insiste Otola, “la defensa de la verdadera igualdad no se trata de palabras vacías o gestos simbólicos una vez al año, sino de actuar cuando se descubren prácticas que objetivamente sitúan a las mujeres en una posición subordinada. Y nuestras instituciones públicas deben ser espacios donde la igualdad sea innegociable y donde la dignidad individual prevalezca sobre cualquier relativismo cultural”.
Por otro lado, un portavoz de Vox explicó que el reglamento también responde a “estándares de seguridad y correctas funciones administrativas”. “En las oficinas municipales se gestionan los documentos jurídicamente vinculantes, se procesan datos personales sensibles y los funcionarios públicos deben poder identificar claramente a la persona que tienen delante. Se trata de una cuestión de protección jurídica y de operaciones gubernamentales básicas. Si no se puede ver la cara, el reconocimiento objetivo se vuelve difícil”, opina.
Ottola basó el poder de regular el acceso en la Ley Básica de las Autoridades Locales, que, según él, permitía a los ayuntamientos ordenar el uso de los edificios municipales. En este marco, “exigir información facial al acceder a instalaciones públicas es una medida proporcionada, razonable y plenamente coherente con la seguridad jurídica”, concluyó.
Por su parte, el diputado del Partido Popular Vicente Sales señaló que “el velo integral es una afrenta a las mujeres” y por tanto “la normalización de estas prácticas vulnera nuestros principios morales fundamentales como país”. Por el contrario, el portavoz del Partido Socialista, José Luis López, advirtió que la prohibición sería revocada, como se hizo en el Ayuntamiento de Lleida tras la sentencia del Tribunal Constitucional, mientras Compromís definió la propuesta como “una acción política encubierta de Vox para convertir las cuestiones minoritarias en cuestiones públicas”.