En su discurso, Frederik recordó visitas anteriores a Lituania, incluida una visita de Estado en 1992, poco después de la restauración de la independencia lituana, y una visita en 2021 para conmemorar el centenario de las relaciones diplomáticas. También recordó la violencia en Vilnius en 1991, en la que catorce personas murieron en un ataque soviético al complejo de la torre de televisión.
El Rey elogió a Lituania como un socio valioso dentro de la Asociación Nórdico-Báltico NB8 y como miembro de la UE y la OTAN. Según Frederik, Lituania se ha convertido rápidamente en un país modelo a seguir, también en los ámbitos de la transición energética y la seguridad energética. Finalmente, el Rey subrayó la importancia de la cooperación europea en un momento de creciente incertidumbre y expresó su apoyo a Ucrania, que, según dijo, lucha por su libertad desde hace casi cuatro años.