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Ha habido protestas de agricultores y ganaderos en las últimas semanas, pero se intensificarán a medida que la última semana de enero se acelere. Las principales organizaciones agrícolas han convocado a la movilización entre el 26 y el 30 de enero. “Esta es la respuesta del sector agrícola al frente”, afirmó Cristóbal Cano, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). “Damos a las regiones flexibilidad para elegir una fecha”, afirmó, pero “el 29 de enero queremos concentrar el máximo número de movilizaciones”, incluida Madrid.

Cano criticó la respuesta de la Comisión Europea, que según dijo se centró primero en el reciente acuerdo entre la UE y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) en el marco de la próxima Política Agrícola Común (PAC), así como en cuestiones que han suscitado otras protestas, como la simplificación administrativa o los costes de producción que empujan a las explotaciones agrícolas a la “quiebra técnica”. “Seguiremos exigiendo que se nos considere como otras industrias”.

Más crítico se mostró Pedro Barato, presidente de la Asociación Empresarial de Asaja. “Rechazamos el acuerdo con Mercosur en su forma actual porque representa una competencia desleal, porque afecta la viabilidad del sector y tiene un impacto negativo en el sector agrícola”. Además, porque contiene “sustancias prohibidas” en productos como el azúcar. “Las salvaguardias son una tontería. Si no controlan la cocaína, controlan la miel o la carne de res”, afirmó.

“Todo es retórica y luego engaño. No hace ningún favor a los consumidores, y el propio gobierno brasileño dice que no puede controlar las hormonas en la carne”. “No nos vendan cosas que no son ciertas”, dijo sobre las posibilidades en ciertos sectores como el del aceite de oliva, que no tiene una posición dominante entre los países del Mercosur. “No quiero ser moneda de cambio, lo cual es bueno para otras industrias”. También expresó confianza en que el Parlamento Europeo rechazará el acuerdo. “Pero no se trata de parar, se trata de no convertirse en moneda de cambio. ¿Se puede detener? Si los eurodiputados quieren, sí”.

“Los Estados miembros también deben aprobarlo. Nuestra previsión es que se apruebe en el Parlamento Europeo y a partir de ahí veremos qué pasos se dan y qué se discute”, aclaró Cristóbal Cano.

El secretario general del COAG, Miguel Padilla, aseguró que la posición del organismo “no coincide” con el acuerdo firmado con el Mercosur. “Somos defensores del comercio, pero en igualdad de condiciones. Son una competencia absolutamente desleal. La propia Comisión Europea dice que el aumento del PIB que supondrá el Mercosur será del 0,01%. Venden el sector agrícola para dinero de bolsillo. Son cuatro potencias agrícolas y ganaderas como nosotros. Alemania no. Es industrialmente fuerte y quieren abrir mercados. No podemos defender los mismos intereses que los alemanes”, aseguró.

“Tampoco podemos competir con sus salarios, ni con sus normas de bienestar animal, ni con la tolerancia que existe en estos países pero no en la UE”, añadió Padilla. “Mientras el Congreso tenga alguna opción de votar en contra del acuerdo con Mercosur, seguiremos protestando por justicia para los agricultores y ganaderos españoles”. “Entiendo a Alemania, pero no entiendo la posición de España, que está intentando firmar un acuerdo con Mercosur. ¿Cómo no se pueden proteger los intereses de los agricultores?”

Críticas al nuevo diseño de la PAC

En cuanto a la PAC, las críticas se centran principalmente en la financiación a partir de 2028. “El marco financiero plurianual, tal como lo proponemos, recortaría los presupuestos, haría desaparecer la arquitectura tal como la conocemos y debilitaría a Europa porque aumenta la nacionalización de la política agrícola. Algunos lo ven como una victoria, pero creemos que está debilitando el proyecto europeo”, afirmó el secretario general de la UPA. “El objetivo es garantizar la soberanía alimentaria, especialmente en el momento geopolítico que atravesamos”.

Por su parte, Pedro Barato señaló que el actual presupuesto de la PAC “es un lío de números y hay que seguir ciñéndonos a los mismos pilares”, subrayó. “Hay que considerar ayudas concretas para los cereales, porque con los costes de producción actuales este cultivo está destinado a desaparecer”. “Somos organizaciones con puntos de vista diferentes, pero nos movilizamos juntos”, concluyó Barato.

“Si se mantiene el enfoque actual, ya no hablaremos de políticas comunes, las ayudas estarán en peligro y con el relevo generacional me dirán lo que nos espera en el futuro. Sin embargo, sigo siendo optimista”, aclaró.

Hay que recordar que hubo otra convocatoria el 11 de febrero, de otra organización agraria, Unión de Uniones. “Llamaron, absolutamente respetuosos, no hay problema”, aseguró Pedro Barato.

En cuanto al anuncio del Gobierno de asignar tierras estatales a jóvenes agricultores y ganaderos que quieran incorporarse al campo, el secretario general de la UPA cree que no hay más información sobre las 17.000 parcelas de tierra que se pueden urbanizar, aparte del mensaje transmitido por el presidente ejecutivo. “Va en la dirección correcta”, afirmó Cano, quien también destinó el 10 por ciento de los fondos de la PAC a ayudar a la integración de jóvenes y mujeres en las zonas rurales. “El envejecimiento rural es un problema importante y cualquier cosa que cambie esto tiene nuestro apoyo”.

“Mientras no sean granjas de regadío, me temo que esto no llegará a ninguna parte”, afirmó Pedro Barato. Alrededor del 10 por ciento dijo: “Veamos si se lo quitamos a los mayores y se lo damos a los jóvenes porque no hay presupuesto adicional. Tiene que ir a los jóvenes, pero no se lo pueden quitar a los mayores”.

“De las 17.000 fincas, si es de secano no tiene sentido dárselas porque no sirven, y si tienen acceso a agua, es una forma de acercar el campo a los jóvenes, y eso me parece bien”, dijo Miguel Padilla. “Tienen que radiografiar estos terrenos y si es tierra firme, mejor no molestarse”. En cuanto al Fondo de Política Agrícola Común para los jóvenes, “debe tomarse muy en serio y asignarse para que se produzca el relevo generacional, porque cada año tenemos muchas granjas que se jubilan y no ingresan jóvenes. Este es un problema nacional, o nos estamos tomando en serio el problema del envejecimiento, de lo contrario no habrá producción en el campo. Esta es la máxima prioridad”.

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