El gobierno de El Salvador Illa no quiere perder más tiempo y ha activado mecanismos para poder aprobar los presupuestos en el primer trimestre de este año. La ministra de Economía del Gobierno Nacional, Alicia Romero, envió este lunes al Consejo de Trabajo, Económico y Social (CTESC) un anteproyecto de ley de medidas fiscales y financieras relacionadas con el inicio de la tramitación de las cuentas. El gobierno está ansioso y cree que están dadas las condiciones para negociar un presupuesto, pero sus socios no están de acuerdo. ERC pidió al Congreso avanzar en la recaudación del IRPF y de los impuestos generales y sancionar a los propietarios que no cumplan con los precios del alquiler. Sin embargo, las tres partes acordaron el martes un nuevo impuesto al turismo.
Tras la reunión del Consejo Ejecutivo, la concejala portavoz Sílvia Paneque aseguró que el Gobierno había cumplido la normativa y ya podía sentarse a negociar, sobre todo después de proponer el nuevo modelo de financiación acordado con ERC. “Creemos que sí, esto se puede hacer en los próximos días y semanas”, dijo, señalando que no pueden confiar en lo que suceda en el Congreso y que está fuera de las capacidades del gobierno. La previsión choca con la posición del Partido Republicano, que exige avances claros en materia de garantías jurídicas para los objetivos de recaudación del IRPF, para los que Cataluña no estará preparada hasta 2028. La ministra María Jesús Montero negó la semana pasada cualquier acuerdo al respecto.
Cataluña se rige por un presupuesto aplazado -el presupuesto aprobado para 2023 ya está en vigor- que el Gobierno necesita para consolidar su mandato. No sólo eso: las arcas del gobierno ya están empezando a sufrir tensiones financieras. “Queremos avanzar en el proceso y aprobar el presupuesto lo antes posible”, dijo Romero a TV3, añadiendo que sin las cuentas Cataluña podría perder alrededor de 2.000 millones de euros. Panek advirtió de las consecuencias de aprobar el presupuesto demasiado tarde: por ejemplo, el último suplemento de crédito aprobado en mayo pasado fue depositado en las arcas del gobierno en noviembre. “Lo mejor es aprobarlos este trimestre”, subrayó. El procesamiento demora aproximadamente 40 días y los ejecutivos han hecho todo lo posible para cumplir con esta expectativa.
Además de las exigencias de ERC, la Cámara de los Comunes no tiene intención de sentarse hasta que el Gobierno imponga multas a los propietarios que no respeten el límite de alquiler. “Si están ansiosos, que impongan sanciones”, advirtió el legislador. “En febrero de este año se cumplió un año desde que se aprobó este régimen de sanciones. Por el momento, no tenemos actas de ninguna reunión ni plan de sanciones. No tenemos fechas ni información sobre las sanciones”, lamentó.
Panek aclaró que la agencia catalana de consumo había abierto 30 expedientes, mientras que su departamento había abierto el mismo número por las restricciones de precios. La administración afirma que no puede saltarse el tiempo de trámite administrativo y que podrían pasar días o semanas. La Cámara de los Comunes también pidió garantías del acuerdo de complemento de créditos y de la implantación de programas intensivos en catalán, matemáticas e inglés.
Mientras tanto, el Gobierno ha enviado el primer borrador del texto al CTESC para darle luz verde a su tramitación. El proyecto se centra en racionalizar la administración y eliminar los procedimientos burocráticos. Entre las medidas, el Código contempla la eliminación de 19 tasas administrativas equivalentes a 500.000 euros y la creación de trabas burocráticas, como las que pagan las cofradías de pescadores por la ocupación de espacios públicos; simplificar los procedimientos legislativos y el ámbito de intervención. Romero anunció que el Consell Català de l’Esport quedaría suprimido ahora que el Govern ha creado un departamento. La norma no incluye nuevos impuestos.