A menos de diez días del nuevo año, el estado de Guanajuato ya registra al menos 17 cadáveres que fueron encontrados en fosas clandestinas en las ciudades de Irapuato, Celaya y Villagrán, ubicadas en el centro de la entidad. El fiscal estatal Gerardo Vázquez Alatriste confirmó que continúan los trabajos forenses en el cementerio de Villagrande y que allí se rescataron los cuerpos de al menos diez personas, según un grupo de buscadores familiares que también dijeron a medios locales que habían encontrado los restos de otras tres.
La Fiscalía no quiere entregar datos aún, alegando falta de análisis forenses para brindar información concluyente, y el fiscal Alatriste reiteró que no entregará conclusiones extensas hasta que los peritos hayan concluido. Consultado por medios locales sobre la tumba de Villagrán y la cifra inicial de diez cadáveres del grupo, el funcionario dijo: “Esperamos que no, estamos trabajando en ello. No tengo un número concreto, pero no. Dios no quiera que no sean diez cadáveres”.
Las autoridades comenzaron a limpiar la tumba en Villagrán, una ciudad de 66.000 habitantes, el domingo y los expertos forenses todavía estaban trabajando en las tierras de cultivo donde se encontraba la tumba, según una tarjeta informativa publicada el miércoles. “Arqueólogos, peritos forenses y antropológicos realizaron un exhaustivo trabajo en el lugar y encontraron diversas pistas relevantes que esclarecieron los hechos”, dijo la fiscalía.
Consultada este martes sobre los hallazgos, la morenista Cinthia Guadalupe Teniente Mendoza, presidenta de la ciudad de Villagrande, dijo: “La verdad no sé, sólo dijeron que fue en Villagrande, y no tengo más información sobre todo el tema de los Reyes Magos”.
La tumba de Villagrán es la misma descubierta a principios de este año en Celaya, donde vecinos reportaron el hallazgo del cuerpo de un hombre en un terreno de cultivo del barrio Rincón de Tamayo, al sur de la ciudad. Posteriormente, la fiscalía confirmó que los restos eran los de un hombre de unos 30 años.
Además, el 4 de enero, el grupo Hasta Fácil descubrió dos fosas clandestinas que contenían los restos de seis personas en la comunidad de Tamahula, municipio de Irapuato. El grupo subió a las redes sociales fotografías de prendas de vestir que encontraron en la zona e informó algunas características de los cuerpos encontrados, como tatuajes, y que se trataba de cinco hombres y una mujer.
“Si encuentra algún tatuaje o ropa, envíe un mensaje directamente a esta página”, dijeron en su cuenta de Facebook, donde transmitieron en vivo su búsqueda y descubrimiento. Dijeron: “Como recordatorio, si conocen algún punto de búsqueda o tumbas secretas, les agradeceríamos que nos enviaran información, todo será anónimo. No buscamos los problemas de nadie, no queremos culpables”.
El fiscal Alatriste destacó que según la normativa su primera prioridad era buscar vidas y aprovechó para decir que los índices de criminalidad en Guanajuato estaban bajando. “Esto significa que nuestro programa de enfoque va aumentando y finalmente estamos impactando a figuras (criminales) negras en Guanajuato”, aseguró.
Sin embargo, casi al mismo tiempo, la gobernadora del estado, la libia del Partido Acción Nacional Denise García Muñoz Ledo, admitió que Irapuato había visto un aumento en los homicidios dolosos registrados en la ciudad en los últimos meses, aunque negó que la situación fuera provocada por una fallida estrategia de seguridad. “Eso no quiere decir qué está mal, la realidad de la delincuencia está cambiando y tenemos que estar siempre un paso adelante (…) El propio realineamiento y la batalla entre grupos criminales está creando estos escenarios. Lo que tenemos que hacer es no bajar la guardia”, dijo el 5 de enero.
Guanajuato, un estado con una población de más de 6 millones de habitantes, registra el 11,6% de todos los asesinatos del país. Esta ha sido una prioridad nacional desde el comienzo del sexenio de Claudia Scheinbaum. La entidad ahora es reconocida por los gobiernos estatal y federal como una de las más emblemáticas en la reducción de homicidios en el país. Sin embargo, la realidad en las calles es otra. El año 2026 comenzó con una ola de violencia en el estado: en menos de 24 horas, nueve personas murieron en múltiples ataques armados, principalmente en zonas rurales.