En un terrible día de Reyes, con uno de los menores aún desaparecido desde que se descubrió el pecio, los valencianos pasaron la Navidad a bordo del Putri Sakinah en aguas del Parque Nacional de Valencia. … Komodo ha realizado cambios importantes. El capitán del barco, Lukman Hakim, nunca estuvo a cargo del barco en el que trabajaba, según fuentes de la investigación. De hecho, en los documentos oficiales aún presentados por la autoridad portuaria, todavía figura como el capitán del barco siniestrado.
Esto explicaría las decisiones cuestionablemente imprudentes que se están tomando. Nadie entendió que un hombre experimentado -tenía ya 54 años y la mayoría eran capitanes- decidiera a altas horas de la noche, cuando ya no había caminatas que hacer, cruzar la zona más peligrosa del viaje: el punto de partida del estrecho que separa las islas de Padar y Rinca, ya en aguas abiertas, donde incluso con buenas condiciones de mar, el oleaje y, sobre todo, fuertes corrientes siguen presentes, y donde hay que demostrar experiencia para superarlas.
Walid, de 24 años, hijo del propietario Nasrul Juje, será el capitán del barco, según fuentes consultadas en la investigación. La investigación se produce cuando las autoridades indonesias han ejercido la máxima presión sobre la investigación, que desde hace días se centra en el propietario y capitán del barco, Lukman Hakim, y en el touroperador que organizó el viaje, Dafry Komodo Tour, que opera en Indonesia y Camboya y gestiona reservas a través de teléfonos españoles. Porque así reservó el viaje Fernando Martín, encontrado muerto el pasado domingo, tras conseguir una oferta de buceo por internet.
En reportajes de estos días, muchos lugareños dedicados a la misma industria aseguraban a ABC que les parecía extraño que un capitán experimentado decidiera cruzar una zona tan peligrosa de noche, dejando hace una hora y media la isla de Karon sin nada más que hacer hasta la mañana siguiente salvo buscar un lugar tranquilo donde amarrar el barco, cenar y dormir. Hay que recordar que en aquel momento no existía ninguna base de salvamento marítimo cercana para hacer frente a problemas graves, que habrían sido fatales.
Durante el viaje, la tripulación enseñó las clásicas instrucciones de seguridad a bordo antes de zarpar.
La misma fuente también confirmó que la tripulación no impartió las clásicas instrucciones de seguridad en el avión antes de la salida ni a bordo del barco antes y durante el viaje que debía durar tres días y dos noches. Además de los tres desaparecidos, ayer se descubrieron numerosos trozos de madera y cuerdas correspondientes a los restos y averiada de la embarcación, así como varios chalecos salvavidas y donuts de supervivencia.
Modificación sin permiso
El armador, por su parte, viene realizando una exhaustiva investigación ya que otro posible descuido fue la reciente modificación de partes de la estructura del barco Putri Sanikah sin ningún tipo de permiso. Aunque la mayor crítica a Labuan Bajo, donde casi todos los residentes dependen directa o indirectamente del mar y del turismo, son todos los miembros de la tripulación, entre los que se encuentra el capitán y guía turístico Valdus Hadur, así como el cocinero y otros miembros de la tripulación, que realizaron tan fatal viaje el viernes 26 de diciembre.
“Es inaceptable que cuatro turistas murieran y seis tripulantes se fueran como si nada. Esto nos pone en una situación muy mala. Nunca dejes un barco sin pasajeros. Nunca”, aseguró a este periódico un responsable de la asociación local Asitas, una organización que concede licencias y agrupa a todas las empresas que venden excursiones al Parque Nacional de Komodo.
Es importante recordar que los naufragios son comunes en Indonesia. No por las 17.508 islas de su territorio, de las cuales unas 6.000 están habitadas, sino por las difíciles condiciones de navegación de sus barcos (principalmente ferries), que recorren largas distancias y repletos de pasajeros, conectando dos ciudades importantes. Además, hay que reconocer que las malas condiciones del mar, especialmente durante la temporada de lluvias, así como los constantes cambios del tiempo nocturno, que provocan inesperadamente lluvias persistentes y olas peligrosas, provocan un aumento del número de barcos dañados año tras año.
Más de 500 personas murieron en 2006
En julio del año pasado, un barco de pasajeros llamado Tunu Patrama Jaya se hundió debido al agua en la cabina y al mal tiempo mientras navegaba entre Java y Bali. Decenas de personas resultaron heridas y algunas desaparecieron. Entre los fallecidos había ocho pasajeros.
Aunque el mayor desastre marítimo ocurrido en Indonesia desde el 30 de diciembre de 2006 no fue tan grave, el ferry Senopati Nusantara se hundió en una fuerte tormenta en el mar de Java, a unos 40 kilómetros de la isla Mandalika, entre las islas de Borneo y Java. Se estima que a bordo había entre 700 y 850 personas. Entre 400 y 500 murieron y muchos más desaparecieron. Se rescataron menos de 200 personas y se recuperaron decenas de cadáveres. Si bien puede haber sufrido de manera incomprensible, no fue el peor evento en la historia del país, ya que hubo otros mucho peores.