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El martes, una reunión entre el Gobierno de Madrid y las máximas autoridades del Grupo Ribera resolvió sin asumir responsabilidades y concluyó que el escándalo, que ha tenido enorme repercusión en toda España, era en realidad una conspiración política y empresarial. El director general de Vivalto Santé, la matriz francesa que gestiona de forma privada el hospital público de Torrejón de Aldos, lamentó la filtración de un audio en el que se escucha al director general de Ribera decir que hay que aumentar las listas de espera para aumentar los beneficios de la empresa, pero la empresa negó haber dado la instrucción.

Emmanuel De Gosse, director de la multinacional francesa, negó que Pablo Garater haya dado órdenes al director del hospital de atacar a los pacientes. El País publicó el audio completo, en el que se le podía escuchar claramente frente a más de dos decenas de personas. La presidenta Isabel Díaz Ayuso y su entorno, así como la empresa, respondieron a estas evidencias asegurando que lo publicado estaba “inconexo”, escudándose en que el consejero delegado dijo en determinados momentos que no se plantearía ceder concesiones y que seguirían liderando aunque hubiera pérdidas. En cualquier caso, esto no cambió el mensaje principal a sus subordinados.

El Gobierno de Madrid ha emitido esta tarde un comunicado en el que se ofrecen más detalles de la reunión: “De Geuser (…) ha garantizado que no se han modificado los procedimientos de triaje, no se ha reutilizado el material médico y no se han manipulado las normas de asistencia. Los resultados de una auditoría interna realizada por Ribera garantizan una buena gestión asistencial en el hospital”. Este periódico dispone de documentos y correos electrónicos que acreditan la existencia de estas instrucciones.

De Gosse se reunió con la ministra de Salud, Fátima Matut. Según el Gobierno de Ayuso, el jefe del Ejecutivo de Vivalto Santé aseguró que se reserva el derecho de “emprender acciones legales” ante “acusaciones graves y falsas formuladas por distintos medios de comunicación”. El francés atribuyó lo ocurrido a “la tensión política que vive España actualmente” y lamentó que la situación “se esté trasladando al sector sanitario”. Al final, el empresario pareció elogiar fuertemente a Ayuso: “[Y que el escándalo]se convierta en moneda de cambio y dañe gravemente un modelo como el de la Comunidad de Madrid, que es un ejemplo de éxito, calidad y liderazgo en sanidad a nivel internacional, que Ribera quiere exportar al resto de Europa”.

El Gobierno de Madrid ha informado esta mañana de que personal técnico de la Dirección General de Inspección y Planificación Sanitaria ha realizado una valoración “positiva” del funcionamiento del hospital de Torrejón. “Esto facilita una revisión satisfactoria de los registros del centro de esterilización, la verificación de los materiales almacenados en la unidad de cardiología-hemodinámica y la inspección de las áreas de desechos y almacenamiento”, dijo la autoridad.

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