El incendio forestal de Los Gallardos quemó 7.000 hectáreas, mató a 12 personas y dejó un escenario desolado. Muchos coches fueron quemados, mientras que la mayoría de las casas permanecieron intactas pero el paisaje circundante quedó reducido a cenizas. Tras el incendio, Francisco Miguel Reyes, alcalde de Almería, se lamentó: “Parece que han tirado una bomba sobre el pueblo”.