este Estado procesal del liderazgo de la Guardia NacionalDos de sus altos cargos están siendo investigados por la Audiencia Nacional por presunta colaboración con las cloacas del Partido Socialista, que afecta de lleno a los dos principales ministerios, Interior y Defensa. … Sólo sus ministros y el secretario de Agricultura acompañan al presidente desde su llegada a La Moncloa.
El Gobierno lo hizo siguiendo instrucciones explícitas de Pedro Sánchez, intentando así controlar la cobertura del incidente, Defensa perfecta elegida El juez estatal Santiago Pedraz citó a declarar a la comandante de la Guardia Nacional Mercedes González, quien es investigada por presunta prevaricación y obstrucción a la justicia en el llamado caso Lyle.
Aunque no todos en el Consejo de Ministros creyeron que fuera la decisión correcta, empezando por el propio ministro del Interior, Fernando Grande Marasca, cuya relación con González fue desastrosa, Nadie abandona los argumentos que Moncloa envía cada día a sus máximos responsables. En el mejor de los casos, algunas personas –como Margarita Robles hasta este sábado– optan por el silencio para no tener que decir lo que realmente quieren decir.
De esta manera, a pesar de crítica interna Lejos de proponer un rescate o suspensión temporal de funciones por las circunstancias que rodearon el arrastre del cuerpo de Mercedes González, la administración de la Guardia Nacional mantiene la confianza en el jefe de la academia armada y considera que la investigación carece actualmente de base suficiente para exigir responsabilidad política. Esa es la versión pública.
Sin embargo, en privado, altas fuentes gubernamentales dijeron Señalan al presidente Pedro Sánchezcomo responsable de provocar esta situación. Además de ser un dirigente fiel a Sánchez, González incluso dimitió como candidato a la alcaldía de Madrid para dar paso a la ex ministra Reyes Marotto, íntima amiga del líder socialista pese a anuncios previos. Por eso Sánchez es tan protector con ella.
La decidida defensa de MoncloaObligar a los ministerios del Interior y de Defensa a actuar de manera que otros podrían haberlo hecho de manera diferente generó tensiones entre los dos ministerios y Moncloa. Marasca amenazó con dimitir hace semanas para exigir el despido de González, según fuentes consultadas por ABC. Ninguna de esas cosas sucedió, y hoy, él la protege como un jefe protegería a cualquiera de sus subordinados, aunque nunca la elegiría para este puesto.
Una situación similar ocurre en el Departamento de Defensa, cuya titular, Margarita Robles, es una jueza como Marlaska que ha insistido en respetar la ley y construir buenas relaciones entre el departamento que dirige y las diferentes agencias militares que dependen de ella (entre ellas la Guardia Nacional), más que en la política, aunque la gestión diaria de la agencia es más responsabilidad del Departamento del Interior. Por las circunstancias, su imagen preocupó a su gabinete.
Nada ilegal
La posición del gobierno es que, en su defensa, la investigación interna sobre las filtraciones de la UCO constituyó comportamiento legal Es competencia de la Dirección General de la Guardia Nacional. Cabe recordar que esta es la última versión, habiéndose negado previamente cualquier contacto o encuentro entre Leray Días y Mercedes González.
Según el presidente del Gobierno y personas cercanas al Ministerio del Interior, estas actuaciones llegaron a conocimiento de las autoridades judiciales y no dieron lugar a medidas disciplinarias, por lo que Se niegan a explicarlo como un mecanismo de estrés Sobre los investigadores.
La administración también ha insistido en que las circunstancias investigadas no implican culpabilidad y han pedido presunción de inocencia.
La administración también insiste en que ser investigado no implica culpabilidad, y apelar a la presunción de inocenciaDestacó que Mercedes González seguirá al frente de la Guardia Nacional mientras avanza el proceso judicial. El subdirector de operaciones del organismo, Manuel Llamas, que ocupa el mismo cargo, también fue citado por los magistrados y avalado por el Gobierno, aunque sus subordinados no lo hicieron, lo que generó preocupación en el Departamento de Defensa.
Sin embargo, la estrategia de Moncloa ha reavivado las dudas sobre El PSOE utiliza estándares diferentes Previo a investigaciones judiciales que afecten a funcionarios públicos. La oposición recordó que los socialistas habían pedido dimisiones inmediatas en otros presuntos casos y ahora defendieron la continuidad de los altos cargos investigados al considerar que no había pruebas suficientes para cuestionar su persistencia.
El apoyo a Mercedes González se produce también en el contexto de una creciente presión política sobre el Ejecutivo por la evolución del caso Lyle, en el que un juez investiga una supuesta conspiración destinada a obstaculizar las investigaciones que afectan al entorno del gobierno. La decisión de mantener al jefe de la Guardia Nacional como jefe de la agencia señala un cambio en la estrategia de la administración. Decidió no dimitir automáticamente Simplemente iniciar procedimientos judiciales sería contrario a la promesa que Sánchez hizo antes de llegar al poder de esperar avances en la investigación antes de tomar cualquier medida.
Además, en el caso de González, dado que Mala relación con Marasca Mientras su largo mandato está provocando un terremoto dentro de la institución cuyas consecuencias se desconocen, el polémico discurso dirigido por Sánchez en La Moncloa está tensando las relaciones ministeriales, ya que la ministra del Interior no quiere seguir contando con el líder socialista madrileño como comandante en jefe de la Guardia Nacional, y la ministra de Defensa no quiere quedar inactiva ante la gravedad del incidente del DAO.