Los aguaceros de alta intensidad, que pueden alcanzar decenas de milímetros cúbicos de lluvia en muy poco tiempo, son una característica del verano en la Ciudad de México y una de las amenazas para los partidos programados. Durante el partido de México contra Inglaterra, la FIFA anunció que el partido fue pospuesto debido a tormentas eléctricas y activó protocolos de seguridad para jugadores y aficionados. Además de las inundaciones y las inundaciones que podrían impedir que los equipos y los aficionados lleguen al Estadio Azteca en el sur de la capital, las tormentas también representan una amenaza para el desarrollo de los partidos. Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó a este diario: “La actividad eléctrica de los rayos es muy activa en el verano; hay más de 150 días de rayos al año en la región central del país, y en el caso del Valle de México, esto se debe a la topografía y posiblemente a la materia en suspensión relacionada con la contaminación, lo que favorece la formación de rayos dentro de las nubes”.
Durante el Mundial de Clubes del verano pasado en Estados Unidos, la FIFA detalló un protocolo de seguridad que detendría el juego si el radar meteorológico detectaba actividad eléctrica en un radio de menos de 13 kilómetros de la sede: en ese momento, los jugadores y el público debían retirarse a una zona segura, mientras se imponía una cuenta regresiva de media hora antes de que se pudiera reanudar el juego. Si durante este período se registra un nuevo rayo, el contador se reiniciará desde cero. Los últimos seis partidos del torneo fueron suspendidos temporalmente debido a la actividad del poder, incluido un enfrentamiento entre Chelsea y Benfica en Charlotte (Carolina del Norte) que duró casi dos horas.
El partido de México contra Ecuador se jugó una hora más tarde de lo previsto. El 22 de junio, debido a unas tormentas en Filadelfia, la selección francesa y la iraquí tuvieron que esperar hasta dos horas en la fase de grupos.
En México, los períodos más intensos de precipitaciones alcanzan su punto máximo entre junio y septiembre. Así, entre todas las obras previas al Mundial, el gobierno de la capital ha duplicado su presupuesto de protección contra inundaciones, centrándose en drenajes, colectores de agua, estaciones de bombeo, agentes de tránsito y técnicos, todo en un esfuerzo por evitar inundaciones durante el Mundial después de un año de precipitaciones récord.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que se inicien tormentas eléctricas cerca del Estadio Azteca durante el partido de esta noche a las 4:00 p.m. y finaliza a las 19:00 horas, cuando se esperan chubascos.