Este martes Juanma Moreno ha sido investido en una segunda votación, lo que no es ninguna novedad en la historia del Congreso andaluz. Hay otros presidentes regionales que no se han ganado la confianza de la Cámara por primera vez y necesitan ser nuevamente votados. … Esto ha ocurrido en otras regiones, pero también en Andalucía.
De hecho, la situación que vivió esta vez el presidente del Partido Popular ya la ha vivido en Las Cinco Llagas, porque más de la mitad de las elecciones celebradas en Andalucía, hasta siete veces, no lograron la mayoría absoluta.
El caso más reciente es el de la socialista Susana Díaz, que en 2015 necesitó cuatro reuniones de nombramiento para convertirse en presidenta de la junta.
Susana Díaz se hizo cargo del gobierno militar después de que Grinan fuera acorralado por los ERE. socialista Tampoco contó con el apoyo mayoritario entre los andaluces.. En estas elecciones los 47 representantes obtenidos por el Partido Socialista Obrero Español no fueron suficientes y tuvieron que recurrir a un acuerdo de subvención con Ciudadanos, que les dio 9 minutos de escaños. En junio de 2015, fueron necesarias cuatro votaciones para completar finalmente la inversión.
En 1994, Chávez necesitó tres votos más para tomar juramento como presidente.
Entonces habría que retroceder hasta 1994 para encontrar otra votación repetida. Esto le ocurrió al socialista Manuel Chaves al inicio de su llamado “cierre de la legislatura”. El socialista necesita hasta tres votos para ser elegido presidente de la comisión por el Parlamento.
A Chávez le faltaban diez congresistas y habría requerido que IU se abstuviera para ser elegido presidente nuevamente. En aquella ocasión tuvo que entregar la presidencia del parlamento a un comunista. Diego Balderas, Ex alcalde de Borulos Pal del Condadoel primer comunista en presidir el Congreso de Andalucía.
Posteriormente esto le sirvió de poco, ya que aquella votación dio paso a una represión del órgano legislativo del Partido Popular y de la Liga de las Naciones durante la época de Javier Arenas y Luis Carlos Rejón, que acabó en elecciones anticipadas al resultar casi imposible poner en marcha ninguna iniciativa.