Gertrudis Alcázar. Así se llama el secretario personal de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha salido de la escena pública desde que el expresidente fuera imputado el pasado mes de mayo. Fue ella quien se presentó en el despacho de Ferraz -por … Cuando agentes de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía Nacional abrieron la caja fuerte, ésta contenía un ajuar de joyas valorado en 1,3 millones de euros.
Hasta entonces, la opinión pública desconocía su papel con el expresidente. La situación ha cambiado radicalmente desde que Zapatero fue procesado, y más aún tras la publicación del último informe de la UDEF el miércoles. El documento final revela una relación entre la asesora y el “jefe” (el nombre que Gertrudis hizo registrar a Zapatero en la agenda de su móvil) que iba mucho más allá del ámbito estricto del trabajo habitual del expresidente, trámites administrativos, asesoramiento en el IRPF o gestión de nombramientos y viajes.
Este intenso trabajo de asesoramiento por parte de Gertrudis -que se mostró fiable en las conversaciones entre ambos- fue uno de los factores que llevó al juez de instrucción a acusarla finalmente de implicación en la trama criminal que se investiga. En auto judicial del 18 de mayo, el magistrado identificó a María Gertrudis Alcázar Jiménez como una “operativa importante” de la red de la organización, que operaba desde el despacho del propio Zapatero en su sede de la calle Ferraz. El Magistrado le atribuye directamente la responsabilidad de desempeñar la función de coordinar, preparar y cubrir formalmente toda la documentación que sustente las operaciones cibernéticas.
En conversaciones de WhatsApp interceptadas por la UDEF a Gertrudis, quien afirmó tener un “papel clave” en la presunta asociación delictuosa que se investiga, se reveló que Zapatero solicitó medidas que iban más allá del ámbito laboral y también solicitó medidas a su secretaria personal sobre su conducta. La estética, tus aficiones o tus hábitos de higiene. Este tipo de esfuerzos demuestran el nivel de confianza que existe entre dos personas, hecho que tiene implicaciones para las investigaciones judiciales.
En más de 1.000 páginas de conversaciones entre los dos hombres incluidas en el informe policial, una de las preguntas que la Secretaría le hizo repetidamente a Zapatero (y viceversa) fue sobre las citas con los barberos.
«¿Algún pelo mañana? ¿Tienes cejas? “Necesito mantenerlos en forma”.En uno de los mensajes se lee que el exdirigente le pidió a su secretaria que le programara una cita en la peluquería. Zapatero menciona frecuentemente en estos mensajes si su peinado incluye perfilado de cejas. Asimismo, cuando le preguntaba a Gertrudis sobre peluqueros, siempre mencionaba si podría trabajar como peluquero en ese momento. “Tendrás el pelo (sin cejas) el viernes a las 13.30”, informó el secretario de Estado antes de un viaje previsto a Bolivia.
Zapatero pregunta a su secretaria sobre pasos relacionados con su estética e higiene: “Necesito hojas de afeitar”
Más allá de las actividades puramente laborales, su aspecto y su higiene personal fueron dos de las cuestiones más importantes para Zapatero, que transmitió a sus asesores. “Buen día(…) necesito hojas de afeitar“…, un cepillo de dientes pequeño, pastillas, Adiro 300, crema de afeitar (frascos)”, exigió el exdirigente socialista antes de intervenir en el programa de televisión de Xavier Fortes en el programa 24 Horas de RTVE el 16 de junio de 2025. En una de sus intervenciones, defendió el respeto absoluto a la justicia en el proceso judicial que investiga a militantes del partido, sin saber que un año después sería él, precisamente quien, sería acusado en una causa penal que investiga a cuatro delitos que presuntamente cometió.
Medicamentos sobre la marcha
Entre las peticiones que hacía a su secretaria eran habituales cepillos de dientes y medicamentos. El expresidente siempre pedía cepillos de tamaño pequeño, siempre de marcas muy concretas: “Compra Deratin, pasta de dientes Vitis (tubo de viaje pequeño), y luego compra Adiro 300”. Aspirina, paracetamol o pastillas para la garganta eran algunos de los medicamentos habituales que pedía a sus consultores. Incluso le contó lo que necesitaba para su viaje: «Medicación: tomar paracetamol ».
El tabaco fue otra de las peticiones que Zapatero trasladó a Gertrudis a través de WhatsApp. De la conversación se desprende que el expresidente consumía cigarrillos de la marca de lujo británica Vogue, sensiblemente más caros que otras marcas que se venden habitualmente en España. En su caso, el político del PSOE pedía a menudo a sus asesores cajas enteras de “cartones” para que sus escoltas se las trajeran más tarde: “A ver si conseguimos una caja de Vogue…”, decía en el chat.
Gertrudis fue la encargada de reservar entradas para el Real Madrid para las hijas de Zapatero
Asimismo, la conversación sobre el ámbito personal de Zapatero no sólo le concierne a él, sino también a diversos arreglos para su esposa Sansoles Espinoza y sus hijas Laura y Alba. El consultor es responsable de recordarle la espera de pedidos de flores para su esposa o la hora de regresar al aeropuerto a recogerla. “Jefe, no quiero olvidar que el sábado le pedimos que encargara las flores que le gustaban a Sonsoles, las encargamos y pagamos el viernes y luego les pedimos a los chicos que las recogieran el sábado”, ya nos lo dijo. “
Sus hijas, que también fueron imputadas en el mismo caso que investiga el juez José Luis Callama, también parecían estar vinculadas con las tareas cotidianas que debía realizar Gertrudis. Entre los mensajes de texto, los más llamativos son los regalos de cumpleaños que le hizo Gertrudis en el cumpleaños de su hija pequeña Alba, o las entradas que le pidió el exlíder del PSOE a petición de una de sus hijas para asistir a un partido del Real Madrid en el Santiago Bernabéu: “A ver si conseguimos dos entradas para el número 7 de Florentino contra el Alba”.