Después de años de estar en la sombra y tener mala imagen, la marca española vuelve a llamar la atención de la NBA. O, al menos, eso quedó demostrado durante las primeras horas del draft del miércoles en Nueva York, donde los mejores equipos del mundo … Gran compromiso de canasta. En esta vorágine de nombres y números desorbitados (la primera opción, AJ Dybantsa, firmará un contrato de cuatro años y 59 millones de euros con los Washington Wizards), dos de las joyas nacionales más ilusionantes han encontrado espacio: Adai Mara, el jugador número 12 del draft del Oklahoma City Thunder, y el jugador del Valencia sergio de la reala elección número 25, jugará en los Dallas Mavericks después de traspasar sus derechos a Los Angeles Lakers y New York Knicks.
Esto significa que nuestro país contará con al menos cuatro representantes en la mejor liga del mundo en la temporada 2026-27, ya que Santi Aldama y Hugo González, que acaban de cumplir su quinta temporada en el defensa Memphis Grizzlies, ya se encuentran en territorio extranjero, y la sensación que transmite el debut del filial madrileño ante los Boston Celtics es muy positiva. Además, al Mallorca Babamiler también se le podría ofrecer un contrato en el fútbol americano en las próximas horas.
Si se considera que hasta la temporada 2024-25, el mencionado Aldama es el único jugador de la selección nacional en la liga, lo que supone la cifra más baja en las últimas dos décadas ya que solo Pau Gasol (Grizzlies) y José Manuel Calderón (Toronto Raptors) estuvieron en la misma plantilla en 2005-06. En aquella competición, la enorme influencia del pívot catalán y del base extremeño abrió la puerta a la competición para muchos otros compatriotas, y ese efecto convocatoria provocó que un total de 11 personas se reunieran en Norteamérica en 2016: Gasol y Marc Gasol, Ricky Rubio, Calderón, los hermanos Hernangomez, Alex Abrines, Sergio Rodríguez y los nacionalizados Serge Ibaka y Nikola Mirotic.
Esta época dorada, en la que la nacionalidad española era sinónimo de profesionalidad, talento e inteligencia táctica, se fue apagando con el tiempo al ser el aparato estatal incapaz de seguir produciendo estrellas de tan alto calibre. Sin embargo, los tiempos difíciles parecen restarse importancia y la llegada de Mara y De La Rea supone un soplo de aire fresco y de esperanza.
En primer lugar, Mara (21 años, 221 cm) ha entrado en uno de los equipos más competitivos del momento. Los Thunder tienen al mejor jugador de la liga en Gilgeous-Alexander según las encuestas internas y se dirigen al estrellato al ganar un campeonato en 2025, a pesar de que perdieron ante los San Antonio Spurs en su última semifinal. El nativo de Zaragoza no lo tendrá fácil ya que competirá por tiempo de juego con dos grandes hombres muy diferentes en Holmgren y Hartenstein, pero su actuación estelar en Michigan, su elección como mejor base del torneo y su versatilidad en la cancha parecen ser razones suficientes para creer que dará un paso al frente.
De La Rea (20 años, 198 cm) llega a los Mavericks en plena reconstrucción tras la desastrosa y dramática marcha de Luka Doncic en febrero de 2025. En Texas City, además de estrellas caídas como Kyrie Irving y Klay Thompson, el joven y talentoso delantero Cooper Flagg está ahora al mando. Parece una situación ideal para el rendimiento individual o un puesto en la rotación, donde el base vallisoletano podría tener ventaja tras irrumpir en la élite europea. Cabe recordar que De La Rea ya participó en competiciones europeas de baloncesto con la selección española, y en septiembre fue nombrado mejor jugador de la Supercopa de España cuando su Valencia derrotó al Real Madrid. Tanto él como Mara parecen dispuestos a dejar que la marca española vuelva a tentar a la NBA.