Desde que el lobo regresó a los Países Bajos, los cazadores furtivos han matado al menos a 41 animales. Esta es la conclusión a la que llega la agencia EcoJust, que culpa a agricultores y cazadores de caza ilegal. Reaccionan como si fueran una picadura de avispa. “No hay lugar para la ilegalidad, pero tampoco para sospechas infundadas”.
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