El precio de un coche nuevo está fuera del alcance de los españoles. Durante los próximos 12 meses, los conductores pueden esperar pagar una media de 34.663 euros por un coche nuevo, cifra significativamente superior a los 27.320 euros del año pasado y superior a la renta media anual de los trabajadores españoles (29.540 euros en 2024).
Los datos recopilados por el Observatorio Setlem reflejan cómo el aumento de los costes en el mercado del automóvil y la introducción de más equipamientos y modelos electrificados están ampliando la brecha entre los precios de los automóviles y el poder adquisitivo de los hogares.
Esta comparación es aún más llamativa si tenemos en cuenta que el salario medio es una referencia estadística elevada debido a la presencia de ingresos elevados. Para la mayoría de los trabajadores, la realidad no es optimista: en 2024, el salario medio anual será de 24.497 euros, mientras que el salario más habitual apenas alcanzará los 16.520 euros. Para millones de empleados, comprar un coche nuevo significa gastar mucho más que el beneficio neto de un año completo, lo que reduce aún más el beneficio bruto cuando se deducen el impuesto sobre la renta personal y las cotizaciones sociales.
El presupuesto para la compra de coches sigue creciendo
Del informe se desprende que los españoles prevén gastar una media de 29.905 euros en coches nuevos o usados, consolidando la tendencia alcista del sector. Para los coches nuevos, las previsiones de gasto se elevan hasta los 34.663 euros, un 13% más que hace un año. Los coches usados también crecieron, pero de forma más modesta, y se espera que el gasto sea de 14.371 euros, un 7% más que en 2025.
El aumento del gasto se produce cuando los salarios también aumentan, pero no lo suficiente como para compensar los mayores costos de muchos bienes duraderos. Si bien se espera que las ganancias anuales promedio crezcan un 5,3% hasta 2024, los presupuestos para la compra de automóviles nuevos se han más que duplicado.
Los coches eléctricos cuestan casi 34.000 euros
Actualmente, la electrificación no hace bajar el precio de los coches. Los conductores que planeen comprar un coche eléctrico pueden esperar gastar una media de 33.927 euros, mientras que aquellos que opten por un coche híbrido pueden esperar gastar 32.285 euros.
En esta categoría, el valor previsto asciende a 28.255 euros para los microhíbridos, 30.525 euros para los híbridos convencionales y 34.650 euros para los híbridos enchufables.
A pesar del precio, casi el 60% de los encuestados dijo que ayudas públicas como el programa Auto+ aumentarían su interés en comprar un vehículo eléctrico.
Los aumentos de precios cambian las decisiones de compra
El impacto del aumento de los precios en el comportamiento del consumidor es cada vez más claro. El 47% de los conductores dijo que el aumento de los costos de los vehículos afectó sus decisiones de compra, un aumento de 12 puntos porcentuales respecto al año anterior.
De los afectados, seis de cada 10 afirmaron haber pospuesto la compra de un coche nuevo a la espera de una rebaja de precios. Además, cuatro de cada 10 personas acaban comprando un coche usado, aunque en un principio tenían intención de comprar uno nuevo.
No es casualidad que el mercado de segunda mano siga dominando. De hecho, el gasto medio en coches usados en los últimos 12 meses alcanzó los 15.358 euros, un 83% más que el año anterior.
Más preocupado por el coste total del vehículo
Las investigaciones también muestran que los conductores prestan cada vez más atención a otros factores además del precio de compra. El 81% de los encuestados afirmó prestar mucha o bastante atención a aspectos relacionados con los vehículos, como el mantenimiento, el consumo de combustible o electricidad, los seguros y los impuestos.
La edad y la longevidad del automóvil también surgieron como el principal factor decisivo para el 66% de los encuestados, desplazando al precio del número uno por primera vez en muchos años.