En 2011 sonaba música triste y para ver una película que no se había estrenado había que ir a un videoclub o a una e-mula, mientras los jóvenes, atravesados y destrozados por la crisis que duraba cinco años, vivían en una especie de nostalgia del pasado. … Quince años después, el sueño de muchas personas es entrar en la “casita” de Bad Bunny, ven películas en doble pantalla en TikTok y los jóvenes viven el presente porque el futuro inmediato ya no existe. 2013, Jonás Trueba estrena “Los ilusos” en cinesque habían comenzado a filmar dos años antes. Casi nadie en esa sala lo vio, y fue la piratería de la época la que lo distribuyó a los ordenadores portátiles de muchos espectadores, donde descubrieron los mejores retratos de su juventud. Sí, es uno muy concreto: malasaña, independencia, bares de mayores, libros de segunda mano… Este es el comienzo de una generación que sigue en perpetua adolescencia. Al intentar hacer una película sobre el amor y la muerte, Jonas y sus “soñadores” anticiparon lo que les sucedería a los veinteañeros que estaban a punto de cumplir los treinta: una generación que viviría en un mundo muy diferente al que les habían contado.
Jonás Trueba rodó la película en un Madrid asolado por la crisis y la pintó en grises invernales antes de trasladarla a la pantalla en blanco y negro, y ahora, tal vez inspirado por sus recuerdos del pasado, ha vuelto a los colores originales grabados para el reestreno. La explanación le ha dado una distancia que la hace más actual y, al mismo tiempo, más alejada. Porque ese Madrid ahora de color por el que pasean los personajes, un centro lleno de coches y bares regentados por señores de 50 años, parece perdido. Como esa escena en la que un grupo de personas saliendo de uno de los bares después de una noche de fiesta, despidiéndose en nombre del dueño del bar, caminan por la Plaza Mayor abandonada mientras amanece y los vecinos se despiertan. Hoy en día, esa es una fantasía poco realista por demasiadas razones.
La “versión” de la película que ahora está a punto de estrenarse mantiene la “transparencia” e “inocencia” de la obra original, idea anticipada por el poeta Luis Miguel Madrid en una fascinante conversación con Vito Sanz y Francisco Carril en el Museo del Cine tras ver “El verdugo”. El poeta les dijo que algunas películas antiguas siguen hablando del presente, mientras que otras se han vuelto obsoletas y se han divorciado del presente; películas ancladas a una época que ya se ha perdido. ‘Los ilusos 13+13’, es decir, el reestreno en cines, 13 años después de aquellos ‘Ilusos’, Mantente en diálogo con el presente porque, paradójicamente, parece muy cercano al tiempo anterior mientras que todo está lejano.. Todo parece igual pero todo es diferente.
El nuevo paso por las salas -el primero de hecho- ayudará también a los seguidores de Jonas Trueba a encontrar los orígenes de sus películas, el “cine de base” tal como lo define “Ilusos”, con quienes su productora sigue haciendo lo que quieren hacer desde los márgenes, en contra de las modas y la actualidad del laboratorio de guiones. También verán a sus actores favoritos, Francesco Carril, que hizo su primera película con 25 años, o a Vito Sanz, que acabó nominado al Premio Goya en 2026. También a Aura Garrido, que en ‘Los ilusos’ firma la cara B del personaje que luego rodaría junto a Rodrigo Sorogoyen en ‘Estocolmo’. Porque está de todo, desde Francesco Carril en ‘Año Nuevo’ hasta el rodaje de Vito Sanz en ‘Volverás’ en 2024. Porque aquellos niños crecieron en la pantalla con amor o sin él (