Veinte años después del accidente del metro de Valencia del 3 de julio de 2006, en el que murieron 43 personas y otras 47 resultaron heridas, las víctimas del accidente de tren y los afectados por las pérdidas del 29 de octubre de 2024 se solidarizan con la sociedad. … Se erigieron monumentos en la curva donde descarriló el metro, en una denuncia colectiva del “abuso institucional” que sufrieron.
Además, durante la jornada se realizaron homenajes florales, momentos de silencio y huelgas simbólicas en las estaciones para conmemorar una de las mayores tragedias del transporte público de la Comunitat Valenciana.
De esta forma, Rosa Garrote, presidenta de la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio (AVM3J), admitió en el acto de conmemoración del 20 aniversario del accidente que “les dio consuelo” porque habían plantado “las semillas para que ningún colectivo vuelva a sufrir el abuso institucional que sufre nuestra asociación”. Pero, “lamentablemente, nos encontramos con que nos equivocamos y la historia se repite en términos de gestión de las inundaciones de 2024”, denunció.
Beatriz Garrote, una de las presidentas de la Asociación de Víctimas del Metro (AVM3J) el 3 de julio durante el acto.
(EFE)
El acto conmemorativo, celebrado exactamente en el momento del accidente, incluyó una ofrenda floral y tres minutos de silencio, que, como dijo Garrote, también estuvo dedicado a las 230 víctimas. Además, Paulo Arabajos interpretó su canción “Línia 1” dedicada a los damnificados del metro, versión basada en la inundación.
En esta línea, Rosa Garot recordó los 20 años transcurridos desde aquel acontecimiento, mientras en su discurso trazó paralelismos con las luchas de los afectados por la limosna: “Hoy es un encuentro de viejos y nuevos compañeros de viaje. Nos entristece un poco que, 20 años después, estas asociaciones se encuentren en una situación tan similar a la que vivimos en 2006.
“Nos une la necesidad de saber la verdad”
Asimismo, el presidente de la AVM3J destacó que a las víctimas de las inundaciones les une “la necesidad de conocer la verdad y comprender por qué nuestros seres queridos perdieron la vida en una tragedia evitable”. «En nuestro caso hay una simple baliza; para Dana es sólo cuestión de enviar un mensaje de alerta. “La tragedia era evitable”, subrayó.
En este sentido, Garrot recordó las “consecuencias catastróficas” del accidente del metro y del incidente de Dana: “Ambos sufrimos primero la indiferencia de los gobernantes, y luego los insultos, las acusaciones de que estábamos politizados, queríamos dañar su imagen, teníamos intereses ocultos; sin querer entender que nuestro único propósito era esclarecer la responsabilidad por la muerte de nuestros seres queridos y, sobre todo, garantizar que esto no volviera a suceder”.
Además, Garrot afirmó que la responsabilidad en el accidente del metro había quedado clara a lo largo de los años: primero la responsabilidad de la dirección, cuando en 2016 la comisión de investigación del Parlament Valenciano impulsó medidas para evitar tragedias similares, y luego la responsabilidad judicial, “cuando cuatro de los ocho directivos de FGV fueron imputados por el accidente y admitieron su responsabilidad”.
Como se señaló, tanto la comisión como el fallo de 2020 revocaron la versión oficial defendida originalmente por el gobierno del PPP, que echaba toda la culpa al conductor y calificaba el accidente de “inevitable”, dando en última instancia a las víctimas un “derecho” a sus reclamaciones.
El fin de AVM3J está “cada vez más cerca”
En este sentido, el presidente de la AVM3J está convencido de que el fin de la asociación “está cada vez más cerca”, ya que ha conseguido casi todos los objetivos que se propuso en su nacimiento. Explicó que tras la restauración del monumento en conmemoración a las víctimas, el único pendiente era la inclusión de contenidos digitales sobre el accidente. Asimismo, afirmó que la asociación logró desmentir la versión oficial de lo sucedido y promovió mejoras en la seguridad ferroviaria y la preservación de la memoria de las víctimas.
Por otro lado, la Asociación de Víctimas de Busch destaca que AVM3J es un “referente” de “dignidad” y perseverancia, asegurando que su lucha se convierta en un ejemplo de exigencia de responsabilidad por “negligencias” y defensa de los derechos de las víctimas.
Al acto asistieron representantes de la mayoría de asociaciones de víctimas del incidente de Dana, en el que murieron 230 personas. Además, hay presencia institucional y política, entre la que destacan Diana Morant, ministra y líder del PSPV; Vicente Martínez Mus, vicepresidente y ministro de Infraestructuras; Pilar Bernabé, representante del Gobierno; Alfonso Novo, gerente de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) y los concejales del Ayuntamiento de Valencia Mª José Ferrer San Segundo y José Luis Moreno, entre otros. También estuvo presente Mónica Oltra, exvicepresidenta del Gobierno y futura candidata a la alcaldía de Valencia Compromé.
Minutos de silencio celebrados por distintas instituciones
Además, este viernes las banderas en el Gran Palacio de Gobierno y en los edificios autonómicos de toda la Comunidad Valenciana han ondeado a media asta durante 24 horas y se ha celebrado un mitin de un minuto a la entrada del Gran Palacio de Gobierno, presidido por el presidente de la Comisión, Juanfran Pérez Llorca, y al que han asistido otros miembros de la Comisión.
Se guardó un minuto de silencio por los miembros del Consejo.
(ABECEDARIO)
El Ayuntamiento de Torrent celebró un acto institucional a las 12:40 horas. En memoria de las víctimas se realizó un acto conmemorativo frente al monumento a las víctimas del accidente ubicado en la rotonda Pare Méndez y frente a la Plaza de la Música.
Asimismo, hay un paro de un minuto a las 13.00 horas. Todos los centros de trabajo y líneas ubicadas en Metrovalencia y servidas por el TRAM d’Alacant (llamado por los Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV)).
Con motivo de su 20 aniversario, también se restauró íntegramente el Memorial a las Víctimas con un coste de 8.002,34 euros. El monumento, financiado gracias a una campaña de crowdfunding y suscripción popular lanzada por la Asociación de Víctimas, consta de cuatro mamparas de vidrio laminado montadas sobre una pared de hormigón en dos ángulos de 90 grados. Sobre ellos hay 43 relojes blancos, uno por cada persona que murió, y 7 relojes negros, que marcan la hora en que terminaron sus vidas, a las 13:03 horas.
Imagen de un monumento en honor a las víctimas del accidente del metro.
(ABECEDARIO)
La obra fue donada al Ayuntamiento en 2016 y está ubicada en una pequeña zona ajardinada en el cruce de la calle Sant Vicent Màrtir con las calles Mestre Sosa y Roís de Corella, en la curva donde se produjo el accidente. La restauración consistió en reemplazar todas las esferas blancas por esferas blancas recién fabricadas que eran idénticas a las esferas existentes, que habían sido reemplazadas en sus ubicaciones originales y aseguradas a la carcasa para evitar futuros desplazamientos.