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Valencia Baloncesto recuperó la supremacía en el baloncesto español con una trabajada victoria por 70-65 sobre su rival Hozono Global Jairis en la final de la Copa de la Reina, que asfixió a su rival tras perder 0-17 en el primer cuarto. Los hombres de Rubén Burgos no perdieron la calma y, de la mano de Raquel Carrera, que siempre estuvo ahí cuando el equipo los necesitaba, dieron la vuelta a la final y se convirtieron en el primer equipo que revalidaba el título en casi una década. El Valencia ha sabido convertir la eliminación de la Europa League en una virtud. A diferencia de los dos equipos españoles que llegaron entre los seis primeros, Girona y Zaragoza, cayeron como frutos maduros en cuartos de final y semifinales. Combinar la Europa League con las mejores ligas de Europa no es fácil.

Desde el inicio del partido, el campeón de liga y el campeón de copa tuvieron viento en contra. Jaris dominó los tableros (metió tantos triples como sus oponentes) y estuvo a punto de anotar, incluidos cuatro triples de Alba Prieto, para inyectar impulso al juego de Palau Esports contra un Valencia que parecía una momia, pero el Valencia no tuvo respuesta y sufrió su primer revés de la final, con Alcantarilla ganando parcialmente 0-17 (7-21). Quedaban poco más de 33 minutos de partido, pero fue uno de esos golpes de los que se echan la culpa.

El Valencia no puede permitirse que lo insulten así. Tenía varias cuentas pendientes por una mala planificación del verano, lo que le obligó a fichar a tres nuevos jugadores mientras el tren avanzaba. Los alumnos de Rubén Burgos demostraron su estilo defensivo con un quinteto atípico que despuntó el acierto de Jaris y respondieron con un 10-0 (19-24) para salvar la incertidumbre de la final de la Copa de la Reina. Jaris ha estudiado muy bien cómo defender la columna vertebral del Valencia, que necesita aliviar el peso de su falta de goles en la triple jornada (una de nueve).

Necesitando más resiliencia, Bernat Canut recurrió a la cocodrilo Laura Gil en la pintura. Esta murciana, gladiadora con uno de los mayores tesoros de medallas de Europa, es una mujer alegre que se esfuerza en la pintura, sacrificándose por el bien común sin alardes. Su incorporación le da un impulso a Jairis (26-36). Leo Fibic, que había estado espectacular durante toda la copa, lideró al equipo para evitar un segundo golpe antes del descanso. Después de una primera parte caótica (2 de 12 en triples), fueron castigados por la escolta del Sevilla Alba Prieto (16 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias) en los primeros 20 minutos, lo que ya era un buen dinero.

Raquel Carrera fue un poco menos atrevida más adelante, pero siguió siendo una vela en los momentos oscuros del Valencia. La gallega aceleró el ritmo de su equipo hasta volver a ponerlos por delante en el marcador (44-38) tras unos minutos dolorosos.

Las finales se desarrollan en los momentos más bellos e intensos. Ambos equipos dieron lo mejor de sí en el partido y estaban orgullosos de abrazar el trofeo. Ivón Anderson encontró el hilo en la media distancia, el californiano Morgan Bertsch de Santa Rosa subió el listón, Elena Buenavida juntó buenas jugadas defensivas…un gran final. Sólo faltó la presencia de Khaalia Hillsman, que estuvo encadenada a la defensa murciana durante todo el partido, pero se liberó y demostró que es un tanque y no toma rehenes cuando va a canasta. Poco a poco las piezas del Burgos fueron encajando y el Valencia alcanzó su mayor ventaja (58-47). Kanouté necesita a la belga Billie Messi para equilibrar la batalla en la pintura. Pero nadie pudo volver a vencer a Hillsman, y una fuerza de la naturaleza dominó ambas canastas para mantener al campeón al borde del abismo en el último cuarto (62-50). El Valencia se hizo dueño y no lo dejó escapar.

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