Rubén Pérez, director nacional de Carabinieri de Chile, informó el martes que había despedido al jefe del complejo penitenciario de La Serena, en la región de Coquimbo, en el centro-norte de Sudamérica, después de que un recluso asesinara a un compañero de prisión el domingo enterrandole un cuchillo en el cuello. La Fiscalía ordenó reservar la investigación, informando que la víctima presentaba signos de canibalismo y que el homicidio tuvo un fuerte impacto.
Pérez explicó que el director del penal fue despedido por “su falta de control sobre tareas básicas y sensibles del sistema interno penitenciario”. Añadió que, en su opinión, sus acciones crearon “las condiciones para que se produjeran circunstancias indeseables”, provocando “ataques muy graves contra nuestros oficiales” -en enero, un preso apuñaló a un policía militar en el hombro- y la “muerte trágica de un preso condenado”.
Los dos presos, Manuel Fuentes Martínez, de 21 años, y la víctima, Felipe Sepúlveda Ramos, de 26 años, vivían en la misma celda, la Celda 20, de la Celda 91 del Penal de La Serena. se informa terceroambos hombres habían sido trasladados a otros centros de detención días antes, pero el cambio nunca se materializó.
El asesinato ocurrió en la madrugada del domingo y un policía militar que laboraba en el módulo 91 descubrió la impactante escena por la mañana. La víctima yacía en el suelo de su celda. Fuentes supuestamente estaba durmiendo en ese momento y afirmó que actuó en defensa propia. Luego del crimen, fue trasladado desde La Serena al Penal Especial de Máxima Seguridad (REPAS) de Santiago, el principal penal de máxima seguridad de Chile ubicado cerca del centro judicial.
En la prisión REPAS, un penal donde los reclusos están en su mayoría vinculados al crimen organizado, Fuentes estuvo recluido en un área de máxima seguridad y monitoreado las 24 horas del día.
El fiscal Eduardo Yáñez señaló que se trató de un hecho “caracterizado por extrema violencia” y que “es de destacar que luego del ataque”, el detenido acusado “comería ciertas partes de la víctima: un ojo, parte de una oreja, manos y cuello”.
Fuentes Martínez se encuentra recluido en un penal de La Serena, acusado de múltiples delitos como portación de armas prohibidas y robo con violencia, ocurridos en la región de La Araucaña, al sur de Chile. En 2023 se fugó del penal de Puente Alto, ubicado al sur de Santiago. Sepúlveda, en tanto, cumple una condena de siete años tras un violento robo en 2022 que afectó a una mujer de 76 años y su nieta de 9 en el municipio de Larena, al oriente de Santiago.
El jefe de Gendarmería Nacional informó que hasta 2026 siete personas habían muerto en cárceles chilenas. En 2024, 48 personas murieron como consecuencia de ataques. Agregó que para el 2025 han implementado “un plan para atender y priorizar 12 unidades de las más complejas del país que estaban arrojando cifras preocupantes, y así reduciremos el número de víctimas mortales por atentados de 48 a 27”.
Pérez agregó que el plan “consiste en el desarme sistemático del personal penitenciario mediante la intervención de equipos especializados y el uso de tecnología”. Y añadió: “Daremos gran importancia a la actualización y control periódico de los planes de clasificación y puesta en escena, que nos permitan implementar métodos adecuados dentro de la infraestructura disponible para evitar incidentes innecesarios durante el día y la noche”.
La seguridad dentro de las prisiones, particularmente en las instalaciones que albergan a presos vinculados al crimen organizado, es un foco de preocupación para las autoridades chilenas. El actual gobierno está encabezado por el presidente Gabriel Boric, quien anunció la construcción de una prisión especial de máxima seguridad en 2024, mientras que el próximo gobierno, José Antonio Castel, asumió el 11 de marzo. Durante su más reciente viaje a finales de enero, el republicano visitó el controvertido Centro de Internamiento para el Terrorismo (CECOT) en Chile. El Salvador, país donde Nayib Bukele realizó el encuentro. Mientras tanto, la semana pasada, durante una breve visita a Europa, se reunió en Roma con el primer ministro italiano, Giorgio Meloni, para discutir el funcionamiento del sistema penitenciario italiano.