El espacio dedicado a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en la estación de metro de Atocha cuenta con nuevos soportes de piedra natural negra para velas, flores y otros objetos conmemorativos, además de placas metálicas. … Ubicado en el sitio donde se erigió un monumento cilíndrico de vidrio entre 2007 y 2023.
La placa dice: “En este lugar, en esta huella, se erigió este monumento para conmemorar a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004, entre 2007 y 2023”.
El presidente, el ministro de Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, acompañado de representantes de la Asociación de Víctimas, visitó este martes las dos instalaciones ubicadas en el salón inaugurado en 2025 por la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso. A la reunión también asistieron la vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Ana Milán, y representantes de la asamblea regional. Todos guardaron un minuto de silencio y entregaron claveles blancos a las víctimas.
“Hoy honramos a cada una de las víctimas en este lugar de conmemoración y memoria en la estación de Atocha, donde también instalamos un stand que permitirá colocar durante todo el año coronas de laurel y flores, así como iluminación permanente”, explicó el consultor.
El portavoz del Gobierno autonómico también destacó que asociaciones y representantes de las autoridades judiciales, civiles y militares se reunieron para recordar a las víctimas y recordar a todas las víctimas de este trágico atentado, “que los madrileños siguen de luto después de 22 años”. Miguel Ángel García Martín extendió un “cálido abrazo de todos los madrileños” a todos los que sufrieron el atentado, que dejó 193 muertos y más de 2.000 heridos.
“Este lugar representa un recuerdo imborrable, grabado en el corazón de todos los madrileños: el recuerdo de una despedida prematura para unos y de un dolor desgarrador para otros”, ha subrayado García Martín. “Pero, sobre todo, simboliza la voluntad de los madrileños de preservar su patrimonio”, añadió.
Maite Araluce, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), ha agradecido a la Comunidad de Madrid la creación de este espacio para conmemorar los atentados y ha destacado la importancia de tener un espacio tan visible en memoria de “todos aquellos que han perdido la vida porque los españoles trabajan, estudian o hacen negocios en los hospitales”.
“Necesitábamos un espacio que pudiera ser reconocido y visto desde cualquier lugar. El monumento anterior estaba muy escondido y mucha gente pasaba por él sin saber que se había producido un ataque”, explicó. Además, criticó a otros gobiernos por estar “más preocupados por apoyar a los terroristas” que por cuidar a las víctimas “olvidadas”.
Desde la aprobación de la Ley Autonómica de Protección, Reconocimiento y Memoria de las Víctimas del Terrorismo en 2018, la administración regional ha destinado 90 millones de euros para prestar asistencia e indemnización por muerte y daños físicos y psíquicos a 2.497 personas que han sufrido esta lacra.
Nuevo lobby
En enero de 2025, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, inauguró el nuevo vestíbulo reformado de la estación de metro de Atocha, que alberga el monumento a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004. El memorial se sitúa directamente debajo de la zona que ocupa en el exterior la Columna Memorial, un lugar de reunión para conmemorar a los muertos, ampliado con la incorporación del Memorial a las Víctimas del 11-M (un símbolo circular que representa el antiguo monolito).
Forma parte de un nuevo vestíbulo de 2.000 metros cuadrados, cuatro veces el tamaño de los 440 metros cuadrados anteriores, y mejorará las condiciones del tráfico para los casi 17 millones de pasajeros que utilizan las instalaciones cada año. La zona tiene un trazado totalmente diáfano, proporcionando una amplia visión de la vía, facilitando la orientación de los viajeros y facilitando la circulación de un gran número de usuarios, no sólo los que se desplazan por la red metropolitana, sino también los que se dirigen a Sercañas.
El desarrollo de la infraestructura se lleva a cabo en colaboración con asociaciones de víctimas, tomando sus sugerencias y transfiriéndolas al proyecto. Por ello, las paredes son de color azul cobalto y están grabadas con los nombres de los difuntos así como algunas frases que se pueden leer en el monumento original. Además, hay 193 puntos de iluminación en el techo, que representan a cada persona que murió en el ataque.
El nuevo monumento está previsto que esté terminado en 2027 y estará ubicado en el espacio de la antigua gasolinera frente a la estación de Atocha, que fue derribada durante el proyecto de ampliación de la Línea 11 del Metro. Tal y como refleja las bases del concurso, se utilizarán algunas baldosas de vidrio de monumentos anteriores.