Después de otra semana turbulenta, el aura del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, está mostrando grietas. Se comprende su difícil posición, pero su apoyo incondicional a Trump también está provocando un resentimiento cada vez mayor en Europa. “Si podemos creerle a Rutte, siempre seguiremos siendo vasallos de Estados Unidos”.
Referencia