El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovó este lunes sus ataques contra la Unión Europea, tres días después de la publicación de una nueva Estrategia de Seguridad Nacional en la que la Casa Blanca predijo que Europa enfrentaría la pérdida de la civilización y describió a sus aliados como adversarios. “Europa tiene que ser muy cuidadosa. Queremos mantener a Europa europea. Europa va en la dirección equivocada y eso es muy malo para su gente”, dijo en un evento en la Casa Blanca.
En un evento en el que se anunció una ayuda de 12.000 millones de dólares al sector agrícola estadounidense, Trump respondió a una pregunta sobre una multa de 120 millones de euros impuesta por los reguladores europeos a la red social X, propiedad del gigante tecnológico Elon Musk, un aliado republicano. “Es repugnante”, dijo sobre las sanciones, aunque admitió no tener un conocimiento profundo de la situación: “Elon no me llamó para ayudarlo”.
Trump también afirmó “no entender” cómo los reguladores europeos podrían justificar la medida, que dijo que “no era correcta”. Inmediatamente lanzó una advertencia al continente: “No queremos que cambien mucho en Europa. Van en muy mala dirección y esto es algo muy grave”.
Con estas declaraciones, Trump confirmó su pleno apoyo al componente europeo de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, un documento que todo presidente está obligado por ley a definir las prioridades geopolíticas de su administración al inicio de su mandato. Las revelaciones de la Casa Blanca durante su segundo mandato pintan el cuadro de una Europa en el llamado declive, que enfrenta el riesgo de que los inmigrantes conviertan a sus residentes habituales en una minoría y pierdan su civilización. Aunque Europa es teóricamente su mejor aliado, es más crítico con Europa que con la propia Rusia, a la que considera un país hostil.
El documento de la Casa Blanca advirtió que sus predicciones podrían hacerse realidad en tan solo dos o tres décadas, cuando algunos países europeos tal vez ya no tengan “economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados confiables de Washington”.
La multa anunciada por Trump la semana pasada es la primera sanción impuesta por la Comisión Europea en virtud del nuevo Reglamento de Servicios Digitales, aprobado en 2022 y que entrará en vigor progresivamente a partir de 2023. El antiguo Twitter, que pasó a llamarse X tras ser adquirido por Musk hace cuatro años, fue multado con 120 millones de euros por tres infracciones.
Una de las infracciones se relaciona con el hecho de que durante años Twitter utilizó marcas de verificación azules para identificar a las personas en sus cuentas. Musk cambió esa política para permitir que cualquier usuario que pague por usar la red social obtenga un cheque azul. La Comisión descubrió que este paso dificultaba determinar la autenticidad de la cuenta y su contenido y exponía a los usuarios a estafas y otras formas de manipulación.
Además, Bruselas ha aprobado