Algo insólito ocurrió en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). La nueva presidenta de la disputada Sala Administrativa, María Azucena Recio, ha acordado trasladar a cuatro jueces sin su consentimiento, según Jueces y Democracia (JJpD). La asociación aseguró que se trató de un traslado forzoso y fue un ataque directo a la garantía de inmovilidad de los jueces, que es un elemento fundamental de la independencia judicial. En la mayoría de los casos, afirma Recio, existen “razones organizativas”. Por otro lado, el entorno de la asociación y uno de sus jueces, Luís Villares, denunciaron que el verdadero motivo de estos movimientos es la “presión” ejercida por el “lobby eólico”. En el caso de Luis Villarez, el presidente afirmó que su imparcialidad se vio comprometida por una serie de impugnaciones. Villarez y otra magistrada, María Dolores López, llevan los casos en el Tercer Departamento, organismo que ha paralizado decenas de proyectos eólicos y suscitado fuertes críticas de la Xunta del PP y de las patronales.
La sentencia de paralización temporal de los parques eólicos llega como respuesta a numerosas quejas de colectivos vecinales y ecologistas sobre los daños medioambientales que provocan las infraestructuras. Fueron rechazados por empresarios y empresas del sector, así como por la Xunta y el Partido Popular de Galicia, entonces al frente de Alberto Núñez Feijóo y ahora de Alfonso Rueda. Figuras populares vinculan la resolución de la Parte III con el pasado político de Villares, líder del partido de Enmarea y candidato presidencial de la Junta en 2016.
Como líder de En Marea, Luis Villarez intentó paralizar todos los proyectos industriales en Galicia…
Ahora está dando marcha atrás después de recibir un golpe de la Corte Suprema.
¡No se puede ser juez y parte al mismo tiempo! 👨⚖https://t.co/yp5J4fRO8m pic.twitter.com/qBs52BiHRk
— PP en Galicia (@ppdegalicia) 19 de abril de 2024
La moción implica un traslado entre la tercera y cuarta sala de la Sala de lo Contencioso Administrativo. Villarez y López pasaron del tercer al cuarto, con Rosa Agraso y Alexis Fernández haciendo lo contrario. En el acuerdo adoptado por Recio, obtenido por El País, la presidenta explicaba que “determinados cambios en la composición del personal de los departamentos eran necesarios por motivos organizativos” por “el gran número de trámites a tratar en cada departamento y porque sabía que la reorganización mejoraría el normal funcionamiento de la cámara”.
Respecto a Villarez, sostuvo que la Corte Suprema había aprobado su destitución del cargo por “injerencia en la política”, lo que violaba el derecho fundamental a un juez imparcial. “Por eso es necesario modificar la composición de las personas en la tercera y cuarta parte de esta sala”, dijo Recio. “El objetivo final es preservar la integridad de las operaciones del tribunal”. Agregó “una necesidad de reestructuración” y, en los cuatro casos, argumentó que las transferencias representaban un “crecimiento profesional” al abordar “nuevos temas”.
Fuentes jurídicas consultadas indican que los traslados entre partes de una misma sala son habituales y corren a cargo del presidente de sala. Sin embargo, destacaron que siempre intentan hacer las cosas “de la manera correcta” y tener en cuenta las preferencias de los magistrados. Una solución común es organizar un “concurso” para que quienes lo deseen puedan postularse para un puesto vacante en otro departamento. El uso y la convención se utilizan para explicar por qué el presidente cree que los magistrados son más necesarios en un lugar que en otro. Un juez de la misma jurisdicción dijo que cuando pasó del urbanismo al tributo tuvo que “usar el cerebro”, pero entendió que era una necesidad de producción.
En última instancia, esto podría hacerse “por las malas”, señaló la fuente. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se ha enfrentado a cuestiones similares y se ha pronunciado mayoritariamente a favor del presidente del tribunal. De todos modos, los operadores legales coinciden en que los cambios forzosos son la excepción. El TSJ de Madrid es el tribunal más especializado de España en asuntos contenciosos administrativos, pero no se recuerdan casos similares. La propia Recio, en su campaña para que el CGPJ acoja el programa de gobierno de la cámara -cargo que competía contra Villares- se comprometió a “no cambiar en principio la composición personal de los ministerios” y si lo hiciera sería “de forma voluntaria”.
Los jueces democráticos de Villarez denunciaron que el traslado se produjo “sin audiencia a los afectados” y dijeron que se produce “en el marco de una constante presión mediática y política por su resolución relacionada con la autorización del parque eólico”. “Todo indica que estos magistrados fueron destituidos de sus cargos por presiones del lobby eólico porque no había otra explicación”, afirmó en declaraciones a El País Edmundo Rodríguez, portavoz nacional de la JJpD. La asociación advirtió que tal movimiento “afecta directamente a las garantías de inexpugnabilidad de los tribunales y a la independencia del poder judicial”.
Los operadores jurídicos consultados descartaron que se tratase de un hecho que menoscababa la garantía de inmovilidad del pueblo Toga. Según explican, existe un vínculo intocable entre un juez y la institución judicial a la que pertenece (en este caso, el tribunal). Las secciones están organizadas en función de razones funcionales. Cuando un Magistrado cambia de departamento, conserva competencia sobre los asuntos que están en curso, asuntos para los cuales se ha celebrado audiencia o se ha fijado fecha para su consideración. Por tanto, el principal impacto de este movimiento es “el futuro”. Si se intenta destituir a un juez de un caso concreto “de manera completamente arbitraria” sin motivos suficientes, se viola un derecho fundamental: los derechos de los jueces según la ley.
El proceso seguido por el TSXG es controvertido. Recio firmó el acuerdo de traspaso el pasado 12 de marzo. Por su parte, Villarez basó su decisión en la revocación de tres sentencias recientes dictadas por Tercera División a favor de la sanidad pública y en contra de la Empresa de Carta Hospitalaria de Vigo. La Corte Suprema acusó a Villarez de falta de imparcialidad por las declaraciones que hizo sobre estos temas cuando era líder de Nmarea. Recio argumentó que por ello debería ser trasladado, aunque el nuevo organismo también emitió resoluciones que afectan a la empresa.
Los “tentáculos” del PP y las eléctricas
Villarez sólo se enteró de su traslado forzoso cuatro días después de que el presidente del tribunal firmara el acuerdo. Según personas familiarizadas con el asunto, ella lo convocó a una reunión, donde le dijo: “No podemos estar frente a los medios todos los días”. Refiriéndose a las críticas a la eólica y cómo lo señalaron públicamente Nuevo Torres y el Partido Popular de Galicia, la magistrada dijo que ella se negó categóricamente a cambiar su postura “por propaganda mediática y poder financiero”. Recio aseguró a Villarez que dos jueces del Cuarto Distrito habían solicitado ir al Tercer Distrito, pero personas del entorno de los jueces comentaron que al salir de la reunión descubrió que ese no era el caso. Sobre esta conversación, Recio confirmó a través de la oficina de comunicaciones del TSXG que solo le mencionó a Villarez el procedimiento en el que fue impugnado, no el de la eólica, e insistió en que todos los magistrados trasladados podrán reunirse con ella “cuantas veces estimen necesario”.
Otras fuentes con conocimiento del proceso confirmaron que Recio se negó a alojar a cuatro de las víctimas. El 13 de marzo, el Comité de la Cámara de Gobierno del TSX discutió el tema. El tema no estaba en la agenda y apareció sólo como un anexo en las actas del acuerdo, lo cual es común cuando fuentes del TSX dicen que surge en el último minuto. Cinco días después, el miércoles 18, los afectados fueron notificados formalmente.
Miembros del entorno de Villarez interpretaron los cambios como una “aparente venganza” por la paralización del parque eólico. Aunque el Partido Popular sólo ha desvelado el nombre y apellido del exlíder de En Marea, fuentes cercanas al juez creen que también se ha sustituido a otro miembro del departamento para “eliminar el trabajo colectivo y las normas que aplicaba el tribunal”. Villares estudia recurrir ante el CGPJ.
BNG considera que “se trata de una decisión absolutamente arbitraria que socava la independencia del poder judicial”. “Ya ni siquiera ocultan el poder de las compañías eléctricas y el creciente alcance del Partido Popular para interferir en el poder judicial”, criticó la vicepresidenta del Parlamento, Olara Rodil.