El Congreso de los Diputados de Alba, informado de que ya puede regular sus pozos ilegales, dio un paso demoledor al pedir al juez que directamente “acceda a abrir y desestimar” la causa judicial interpuesta en el juzgado de Sanlúcar Lamayor (Sevilla), tras recibir una resolución favorable de la Confederación Hidrológica del Guadalquivir (CHG, organismo nacional que concede los derechos de riego). La defensa supo que la autorización era para mejorar el sistema de riego de su propiedad en Al Khobar y que no se habían causado daños que justificaran la investigación del juez.
En una carta dirigida al juzgado contactada por este diario, los abogados de Eurotécnica Agraria, la empresa creada por Martínez de Irujo para gestionar ésta y otras explotaciones familiares, pidieron que se ponga fin a la investigación porque los pozos ilegales licenciados por CHG “por tanto están legalizados”. En su opinión, la decisión de la Autoridad de Aguas del Guadalquivir “convalida el sistema de riesgos existente en la finca”: el caudal anual permitido es de 605.000 metros cúbicos, que se acumula en un estanque de una finca del municipio sevillano de Aznarcasal, a un paso de Doñana.
Por tanto, cree que el sistema utilizado hasta el momento está aprobado, aunque en Al Khobar sólo tiene licencias para dos cuencas (una para consumo humano y otra para riego) y la Guardia Nacional ha descubierto hasta nueve sistemas sin licencia, ocho de los cuales ya han sido legalizados. Por ello, insistió en que la aprobación obtenida por CHG “demuestra” que el sistema de riego “no causará ningún daño grave al dominio público hídrico”.
Lo que hizo la finca fue convertir derechos de aguas privadas en concesiones sobre aguas públicas, una opción que se consideró bajo la Ley de Aguas pero que sólo se aceptó después de que se descubrió que las cuencas estaban siendo utilizadas para riego sin licencia dos veces. Pese al permiso para cancelar los pozos ilegales, la propia CHG abrió expedientes sancionadores por la vía administrativa y continúan las investigaciones judiciales por robo de agua y daños ambientales.
“No tiene nada que ver con el crimen”
Reconoció, por supuesto, este uso irregular al admitir que el agua “fue extraída de 10 pozos existentes en la propiedad”, pero insistió en que éste era uno de los pilares de la defensa: “En ningún caso se superó el caudal máximo autorizado”. De hecho, subrayó incluso que “el propio denunciante – antiguo trabajador de la finca – afirmó en la denuncia que el riego se realizó en la forma especificada”, lo cual fue “comprobado únicamente mediante cálculos aritméticos”.
Ese argumento choca con la defensa de la Guardia Nacional, que insistió en dos peritajes presentados al juez en que se bombeó más agua de la autorizada en 11 años, incluido el bombeo ilegal de hasta 6.600 millones de litros. Esto permitió a Eurotécnica Agraria obtener “beneficios ilegales” de hasta 5 millones de euros, además de provocar daños medioambientales que podrían ascender a 1,1 millones de euros.
En cambio, la propiedad señaló que consideraba “poco probable que causara daños al acuífero del Aljarafe Sur” porque no bombeaba más agua de la permitida, y que, al no estar extrayendo recursos subterráneos de otras localizaciones, “no había riesgo de daños al dominio público hidráulico”. Más allá de esto, la presencia de pozos ilegales “puede, en el mejor de los casos, dar lugar a sanciones administrativas apropiadas”, ya que “en cualquier caso se considera una infracción leve de la legislación sobre aguas”.
En concreto, hablaremos del “encendido no autorizado de pozos”, cuestión considerada menor porque abrir estos pozos sin permiso “no tiene relevancia penal”. Además, la resolución de la Federación del Guadalquivir “legitima estas extracciones y todo el sistema de riego”, afirmó, añadiendo que todo el caso se basa en la “presunción errónea e infundada” de que se extrajo más agua de la autorizada, una acumulación de “meras inferencias o suposiciones” que en cualquier caso “no son suficientes para rebatir la presunción de inocencia”. Por lo que finalmente solicitó al juez el archivo y sobreseimiento del proceso anterior.
“¿Por qué necesitan un abogado defensor?”
Por su parte, Ecologistas en Acción recibió este miércoles una resolución de la CHG que confirma la validez de estos pozos sin licencia, que, pese a la participación de la organización en este procedimiento administrativo, aún no se ha cumplido, una decisión que, a su juicio, contribuiría a “el fracaso del presunto delito”. Además, la legalización se concedió en el curso de una investigación judicial -de la que Eclogisticas era demandante- “aportando a la empresa argumentos para la apertura y sobreseimiento de la causa”, como ocurrió posteriormente.
Así lo denunció Antonio Amarillo, director de aguas de la organización, preguntando retóricamente “¿Para qué necesitan abogados defensores?”. Si fue la propia federación la que “permitió” que esas llamadas bombas de agua estuvieran “muy por encima de lo permitido”, como insiste la Guardia Nacional. Algunas extracciones “han provocado el deterioro de la calidad de las aguas subterráneas en los últimos años y no han cumplido los objetivos medioambientales marcados por la Directiva Marco del Agua”.
“Es imposible regar 200 hectáreas de naranjos con el agua prescrita y obtener una cosecha normal año tras año”, incluso en caso de sequía. Aunque en los últimos años se ha constatado el “deterioro” de esta zona subterránea (Aljarafe Sur) y el ritmo de extracción ha aumentado, “la CHG aún no ve una relación causal provocada por la extracción de la finca de Aljóbar”, como señala en hasta dos informes sobre el tema.
En cuanto a la investigación judicial, el magistrado, en su auto final (de principios de marzo), rechazó la nueva prórroga de seis meses solicitada por la Fiscalía, considerando que “la instrucción de los hechos ha concluido efectivamente”. En el último procedimiento, agentes de la Guardia Nacional hicieron un informe de daños y un perito de la defensa firmó un contrainforme en un intento de socavar la investigación de la Guardia.