La batalla entre agricultores y transportistas y el gobierno de Claudia Scheinbaum continúa. En el contexto de la emergencia, la Asociación Nacional de Transportistas (Antac) y diversas organizaciones agrícolas interrumpieron este viernes el diálogo con la Secretaría de Gobernación (Segob), en el que ambas partes negociaban un acuerdo para garantizar la compra de cultivos y mejorar las condiciones de seguridad. La tarde del viernes fue cancelada una reunión entre los portavoces rurales y el subsecretario del Interior, César Yáñez. El punto de ruptura se produjo cuando el gobierno pidió a los manifestantes que pusieran fin a los bloqueos de carreteras en los estados de Tlaxcala, Chihuahua y Sinaloa. “Estamos aquí para pedirles que dejen de asesinarnos, que dejen de extorsionarnos, estamos aquí para pedir buenas carreteras”, declaró David Estévez, líder del grupo transportista.
Grupos agrícolas y transportistas de diferentes estados del país han amenazado con continuar con los bloqueos de carreteras tras este fallido intento de diálogo, a menos de tres meses del Mundial de Fútbol de 2026. Los manifestantes exigen que el gobierno federal garantice precios justos para los productores, más subsidios al diésel y condiciones viales seguras. “Habrá manifestaciones, protestas, cierres de carreteras y aeropuertos durante el Mundial… Por eso, hacemos un llamado (al gobierno) a llegar a un acuerdo nacional de desarrollo agrícola para satisfacer las necesidades de la producción de alimentos”, declaró el jueves Heracleo Rodríguez, líder del Frente Nacional de Ayuda Rural de México.
Las amenazas de los grupos se producen después de que comenzara un bloqueo de una semana y fracasaran las conversaciones entre transportistas, productores agrícolas y el gobierno federal. Día tras día, los manifestantes han bloqueado carreteras en al menos una docena de estados de todo el país, aunque la magnitud de las convocatorias no ha alcanzado el nivel de hace apenas unos meses. Entre otras cosas, exigen más apoyo económico para las zonas rurales y más subsidios energéticos. Los confinamientos se produjeron principalmente entre lunes y martes en Ciudad de México, Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y Baja California.
Los manifestantes exigen que el actual gobierno reconozca el concepto de agricultura nacional, que significa nuevamente acceso a crédito barato, excluya a los granos básicos de la próxima revisión del T-MEC y establezca un sistema de comercialización que considere precios garantizados para los productores. El viernes en la puerta del Ministerio del Interior, agricultores y transportistas dijeron que ya no confían en la administración después de cuatro meses de negociaciones fallidas. Un portavoz de agricultura afirmó: “Si no solucionamos los problemas rurales desde aquí, volveremos a las carreteras y no tengáis miedo si esto continúa extendiéndose porque no queda ni un céntimo en el campo”.
En medio de crecientes tensiones, la presidenta mexicana, Claudia Scheinbaum, anunció el viernes por la mañana un programa especial para apoyar a los productores medianos de maíz afectados por la caída de los precios de los cereales. El plan incluye todo, desde la compra de garantías a agricultores mexicanos hasta facilidades de financiación. “El objetivo de este acuerdo regulatorio es que los productores puedan garantizar la compra de su maíz, y quien quiera comprarlo primero garantiza que compra maíz producido en México; y luego, si tiene que importarlo, ya lo importó”, comentó. La mandataria aseguró en Palacio Nacional que hasta el momento se ha apoyado a 45 mil productores y que su gobierno también apoyaría la nueva cosecha en Sinaloa.
La movilización de transportistas y agricultores se ha convertido en la norma desde el año pasado. En noviembre pasado, agricultores bloquearon vías en al menos 20 entidades, y esta semana volvieron a poner la mira en tramos de las principales carreteras del país. Con el fracaso de las conversaciones el viernes, el conflicto entre el gobierno y los grupos de transporte y agricultores sigue estando muy lejos.