Se han logrado resultados iniciales en uno de los temas que se discutirán antes de las negociaciones de revisión del Tratado de Libre Comercio (TMEC). La Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció que su embajador Jamieson Greer y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, acordaron un plan de acción para el comercio preferencial de minerales críticos. “Este trabajo incluirá identificar minerales críticos específicos de interés, explorar precios mínimos en frontera ajustados para las importaciones de minerales críticos y negociar cómo incorporar estos precios mínimos en acuerdos comerciales plurilaterales vinculantes”, detalló la oficina en un breve comunicado.
La oficina de Greer enfatizó la necesidad de trabajar con México en el comercio de estas materias primas para abordar “las distorsiones del mercado global que dejan a las cadenas de suministro de minerales críticas de América del Norte vulnerables a la interrupción”. Estos componentes son cruciales para las industrias de producción de dispositivos móviles y digitales, pero también para la transición energética en la fabricación de vehículos eléctricos, paneles solares o turbinas eólicas. Algunos de los más básicos son el litio, el cobalto y el aluminio (utilizados en baterías), y el cobre, la plata o el níquel (utilizados en electrónica).
Un resumen del Plan de Acción sobre Minerales Críticos entre Estados Unidos y México publicado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos busca “resiliencia mutua en las cadenas de suministro” a través de medidas para apoyar los precios mínimos de importación. Durante los próximos dos meses, los dos países se comprometieron a analizar la viabilidad y el desarrollo de políticas y mecanismos comerciales coordinados para identificar estos materiales. Al mismo tiempo, buscarán ajustar los precios en frontera para fomentar las importaciones. Se da prioridad a un pequeño grupo seleccionado de minerales críticos que aún no han sido identificados, según el documento.
Al hacerlo, los dos países deben evaluar medidas comerciales que faciliten un “mercado resistente” entre ellos, regular la minería, el procesamiento y el comercio de estos materiales, y promover la inversión, el almacenamiento y la investigación de tecnologías para extraer e identificar estos materiales. Como parte del compromiso, tanto México como Estados Unidos acordaron priorizar el financiamiento y el apoyo político y compartir de manera transparente información sobre posibles ubicaciones de depósitos.
Este es el primer acuerdo alcanzado en las negociaciones para renovar el T-MEC, que ya comenzaron y se extenderán hasta el 1 de julio. El comercio de minerales críticos es uno de los puntos básicos de las negociaciones, pero las reglas de origen de los productos industriales, las medidas enérgicas contra dumpingfabricar y proteger los derechos de los trabajadores y productores estadounidenses y mexicanos.