Casi todos los expertos coinciden en que la crisis inmobiliaria española es ante todo una respuesta al déficit. Hay escasez de vivienda, y esta escasez no sólo encarece la compra de una vivienda, sino que también se traduce en el coste del alquiler. El resultado es que cada mercado … La situación es cada vez más tensa: aparecen cuellos de botella, los precios se disparan y algunos incluso se ven incapaces de encontrar un lugar donde vivir.
De ello habló el experto inmobiliario Fernando Gonzalo cuando apareció recientemente en el podcast de Uri Sabat para analizar el estado actual del mercado inmobiliario. Durante la conversación, Gonzalo hizo una pausa para hablar de la situación del alquiler, que definió como un mercado “completamente colapsado”.
El alquiler, un mercado roto
Según explica, el alquiler ya no funciona como una solución temporal, ya que ha servido durante años como puente para quienes no podían permitirse una vivienda inmediatamente. “Tienes que gastar gran parte de tu salario en alquiler, lo que te impide ahorrar para comprar una vivienda”, apunta.
Sostiene que el esfuerzo financiero necesario para hacer frente a los pagos mensuales asciende hoy en algunos casos a entre el 30 y el 40 por ciento de los ingresos, aunque en muchas grandes ciudades esto puede llegar a la mitad de un salario.
peso cultural
A partir de ahora, los expertos consideran que la cuestión también es cultural. Recuerda que en España siempre se ha pensado que el objetivo final es tener una casa en propiedad. “Estamos muy centrados en el patrimonio”, concluyó.
En otros países europeos, particularmente en las sociedades anglosajonas o centroeuropeas, esta relación con la vivienda es diferente. Allí es más natural no comprar una casa, porque la tranquilidad no depende tanto de la propiedad sino de un alquiler estable y duradero.
El problema en España, concluyó, es que este modelo alternativo aún no se ha consolidado. No existe una red de alquiler asequible y estable que normalmente pueda disuadirte de comprar.