El grupo liderado por Míriam Nogueras anunció su rechazo al escudo social aprobado este martes por el Consejo de Ministros, elevando el perfil del Gobierno de Junts respecto al escudo social que naufragó en el Congreso la semana pasada. Aunque la administración ha rebajado la ambición de las medidas antideportaciones en un intento de apelar al PNV y Junts, los grupos independientes siguen oponiéndose. Hasta ahora en Moncloa han estado atacando mayoritariamente al Partido Popular, pero la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha subido el tono contra Carles Puigdemont.
“Tienen que dar explicaciones a los catalanes. Será difícil votar en contra”, dijo en una entrevista en La Mañana de TVE, en la que mencionó algunas de las medidas que no se implementarían si el decreto caducara. Rodríguez ha mencionado que “todos los catalanes que dependen de ventajas fiscales para trabajar en sus casas” ahora no se beneficiarán, mientras que “las personas mayores” o “las personas con niños” quedarán excluidas de la prohibición de desalojo.
“Junts no tiene que pensar en el Gobierno, tiene que pensar en la gente que está sufriendo, que es tan nacionalista, tan independiente, que tiene que pensar en catalanes”, ha dicho la consellera, que ha instado a “pensar en esas 12.000 personas que se sienten incómodas, intranquilas, pensar en su futuro y en su vida”.
La ministra también reconoció que el decreto del Escudo Social había sido discutido con grupos independientes, aunque el Grupo Independiente de Moncloa insistió en que no habían hablado con grupos independientes desde la escisión de finales de octubre. “Con Junts mejoramos la ordenanza no sólo ahora sino el año pasado”, afirmó. “Seguiremos dialogando con Junts y todos los grupos”, ha añadido Rodríguez. Así está en línea con lo que viene comunicando desde anoche la administración, que no quiere plantearse la pérdida del escudo social, que además de la prohibición de desahucios también incluye medidas como bonificaciones energéticas o entregas a comunidades y entidades locales.
“Tal vez no sea popular, pero se recomienda eliminar la polarización en los temas principales”, señaló el ministro, refiriéndose al tema de la vivienda. Sin embargo, luego criticó al PPP por no cumplir con la ley de vivienda, que permitiría limitar los precios de alquiler en zonas bajo estrés.
La ministra de Vivienda también aseguró que solicitará a la Comunidad de Madrid la intervención número 155 en el mercado inmobiliario. “Si tuviera mayoría en el Senado, lo implementaría”, admitió. “Me encantaría intervenir en el proyecto de ley 155 de la Comunidad de Madrid, que no cumple con sus obligaciones en materia de vivienda, pero no tengo mayoría en el Senado”, afirmó.
Rodríguez dijo que esta amenaza contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso “es una forma elocuente de mostrar la realidad de que a veces lo que la gente quiere hacer es coherente con el marco constitucional”. Y añadió: “La administración pública competente y los ayuntamientos deben ser conscientes de esta emergencia y deben actuar”.
El ministro acusó al Partido Popular de “nadar contra corriente” en materia de vivienda, algo que los países europeos hacen “por motivos puramente electorales”. “Hay que reflexionar”, afirmó el socialista, que aseguró que donde se implementaron leyes de vivienda y topes de alquiler, los precios de la vivienda estaban cayendo. “No se reunirán en Madrid porque el PP no quiere, ni en Andalucía porque el PP no quiere, ni en Aragón porque el PP no quiere”, ha dicho.
Los responsables de la vivienda han instado al municipio a cambiar la normativa para evitar que las viviendas protegidas acaben vendiéndose con fines especulativos o cayendo en manos de fondos buitre, prometiendo que el Estado no invertirá “ni un solo euro” en viviendas que “no estén permanentemente protegidas”. “No participaremos en la construcción de ninguna vivienda que no esté protegida permanentemente”, concluyó Rodríguez, citando el ejemplo del Campo de Acción de Madrid.