El domingo, la Guardia Costera sueca abordó un carguero ruso con bandera panameña con destino a Gran Canaria bajo sospecha de vertido ilegal de residuos en el Mar Báltico.
La Guardia Costera anunció en un comunicado el domingo que las imágenes tomadas desde un avión el día anterior revelaron que el Huiyuan estaba violando las leyes ambientales al arrojar desechos de carbón al agua.
El barco fue abordado cerca de la ciudad de Ystad, en la costa sur del país escandinavo, a las 8:00 hora local (6:00 GMT) del domingo, según una orden de la fiscalía sueca.
“Estamos tomando medidas para mejorar la seguridad en el mar y proteger el medio ambiente. Si hay un barco sospechoso, intervenimos”, dijo Daniel Steinling, vicepresidente de operaciones de la Guardia Costera.
El comunicado explica que se ha iniciado una investigación preliminar y los fiscales han decidido interrogar a la tripulación, pero no proporciona más detalles.
La emisora pública sueca SVT vinculó la operación a acciones recientes contra la llamada flota fantasma rusa, que está siendo utilizada para eludir las sanciones impuestas al petróleo ruso por la guerra en Ucrania.
Aunque en este caso el barco transportaba carbón y no petróleo, la estrategia de las autoridades suecas es minimizar la tolerancia ante cualquier tipo de infracción cometida por barcos vinculados a Rusia en el Mar Báltico.