Las elecciones primarias para liderar el Partido Socialista Obrero de Extremadura las decidirán Álvaro Sánchez Cotrina, secretario del departamento de Cáceres, y Soraya Vega, expresidenta de la asamblea regional, quien formó parte de la dirección de los dos últimos secretarios generales, Guillermo Fernández Vara y Miguel Ángel Gallardo. El proceso de solicitud de apoyo, que requiere el apoyo de al menos 1.124 militantes, equivalente al 12% del censo de 9.366 miembros, reduce de cinco a dos el número de candidatos que se presentan a las terceras primarias en tres años para presidir la federación el 11 de abril. Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos, se celebrará una segunda vuelta el 19 de abril.
A juzgar por el proceso organizativo, aunque el Gobierno extremeño lleva tres meses en el poder y no hay fecha para poner fin al bloqueo de Vox al Partido Popular, la Federación Socialista tendrá un resultado sin precedentes: si gana Vega, se convertirá en la primera mujer líder del Partido Socialista de Extremadura. Y, si gana Sánchez Cotrina, se convertirá en el primer secretario general de Cáceres. No importa quién gane, el elegido tendrá el desafío de salvar a la Federación de su peor crisis. El Partido Socialista Obrero de España, que ha gobernado Extremadura durante 36 de los últimos 42 años, perdió 10 escaños (de 28 a 18 escaños), más de 100.000 votos (de 242.659 a 136.017) y 15 puntos de apoyo (de 39,9% a 25,7%) en las últimas elecciones regionales en comparación con las elecciones de 2023.
La candidatura conjunta prevista por Ferraz para suceder a Gallardo no se materializó después de que éste dimitiera en diciembre pasado tras el colapso de su partido en las elecciones de Extremadura. El diputado del Gobierno y presidente de la gestora, José Luis Quintana, ha mantenido en las últimas semanas tres reuniones con cinco precandidatos con el objetivo de alcanzar una lista de consenso, pero sus esfuerzos han sido en vano.
La entrega de apoyo aclara la distribución de fuerzas para la guerra orgánica. Blanca Martín, expresidenta de la Asamblea de Extremadura, que contaba con el apoyo de Antonio Rodríguez Osuna, alcalde de Mérida, dimitió el lunes por la noche, un día antes de la fecha límite de entrega, y se sumó al proyecto liderado por su compatriota Cotrina (Martín es de Placencia). Como se informó en un comunicado, la decisión se produce tras semanas de diálogo con grupos locales y responde a la “misión clara” del grupo militante, que “requiere unidad, responsabilidad y cohesión interna para afrontar los desafíos del partido”.
El que aguantó hasta el final fue Ramón Díaz, alcalde de Fresno Nuevo (Badajoz), que ofreció las garantías que había recogido pero aún no cumplía los requisitos mínimos. Candidatos esperan recuento de apoyos pero sin éxito en línea Se espera que complementen lo entregado físicamente en la sede federal en Mérida. Prueba de las dificultades que conllevan los respaldos, el exministro de Salud José María Vergeles no logró reunir los 581 apoyos necesarios en ese momento durante las primarias de 2024, una cifra muy inferior a la actual.
Manuel José González, alcalde de Olivenza (Badajoz) y presidente de la Federación de Provincias y Municipios de Extremadura (Fempex), fue el primero en retirarse de la carrera y sumarse a Sánchez Cotrina. Con su apoyo y el de Cáceres, Sánchez Cotrina, que lleva menos de un año como secretario provincial, quiere acabar con la hegemonía de Badajoz: el 62,88% de los miembros del órgano electoral pertenecen a esa provincia y el 37,11% a Cáceres. Vega registró “un número ligeramente superior al máximo” de seguidores (fijado en 1.404, o el 15%), y ha anunciado su voluntad de incluir a otros candidatos en su candidatura. Esta candidata tiene un perfil muy feminista y ha tenido una carrera más larga que Sánchez Cotrina: fue una de las integrantes más jóvenes de la gestora que dirigió Ferraz después de que Sánchez dimitiera del Consejo Federal el 1 de octubre de 2016. Su entrada en la dirección interina es una clara señal de que cuenta con la confianza de Fernández Vara, cuya muerte en octubre ha aumentado la sensación de orfandad que sentirá la federación tras perder su junta directiva en 2023.
La principal preocupación del Partido Socialista de España es que no importa quién cante la victoria, no habrá resultados generalizados. El temor es que el desgaste provocado por las sucesivas primarias conduzca a la derrota de las diputaciones provinciales de Cáceres y Badajoz en las elecciones municipales de mayo de 2027, en las que los socialistas también conseguirán 211 alcaldías, más que el Partido Popular (139).
La rivalidad entre Cáceres y Badajoz es otro factor a tener en cuenta. Gallardo está imputado por presuntos vínculos con el hermano del presidente del Gobierno en la diputación provincial de Badajoz y espera juicio en mayo. Gallardo se impuso a la cacereña Lara Garlito con un 55,71% y sucederá a Fernández Vara como secretario general en marzo de 2024. Menos de un año después, en enero de 2025, volvió a ganar, con la también cacereña Esther Gutiérrez ganando con un 62,61%. En ambos incidentes Gallardo fracasó en la provincia.