Como ocurre con cualquier otro aspecto de la educación de los niños, la educación sexual es clave si queremos que se desarrollen de la forma más adecuada y autónoma. En este sentido, es responsabilidad de los padres y no deben esperar … Deje que la escuela, los amigos o Internet sean la única fuente de ayuda del menor.
Si bien es útil comenzar a hablar sobre sexo a una edad temprana, según sea apropiado para su edad, es crucial hablar con sus hijos sobre sexo una vez que lleguen a la pubertad. Por ello, los expertos recomiendan que a partir de los 11-12 años esto se convierta en un tema recurrente en la familia.
Aunque la educación sexual de los niños a veces puede incomodar a los padres, su papel es insustituible. Cuando un adolescente siente que puede hacer preguntas sin miedo ni vergüenza, se desarrolla la confianza, lo que fortalece los vínculos familiares y crea un espacio seguro para la conversación.
Acompañar y guiar el comportamiento sexual de tu hijo impactará en su felicidad futura. Por eso Rocío Ramos-Paul, la popular psicóloga de la serie de televisión “Supernanny”, ofrece una serie de pautas a los padres para ayudarles a afrontar este inquietante problema con sus hijos.
Rocío Ramos-Paul da claves del contacto sexual con niños
En su apartado sobre el proyecto “Atrévete” de Cadena Dial, la psicóloga aconseja a los padres abordar este tema con sus hijos de 12-13 años. “Hay que hablar de sexo todo el tiempo y seguir hablando de sexo”, dijo.
Los expertos recomiendan comenzar con una pregunta sencilla. “Podrías decirle: ‘He aprendido lo que es ser bocazas[un adolescente que no ha besado a nadie]y quiero saber si sabes lo que es eso'”. Y, lo más importante, sugiere preguntar: “¿Hay anchoas en tu grupo?”.
De esta forma se establece un diálogo con el adolescente, que, por supuesto, “puede decírtelo o no decírtelo”, ya que la comunicación a esta edad a veces no es muy fluida. “Si no te responde, sigues adelante”, afirmó Ramos-Paul, quien insiste en la importancia de no darse por vencido y hablar constantemente con su hijo sobre sexo.
“No es una conversación que te cuento, es un pequeño tema que toco todos los días”, explica la psicóloga “Supernanny”, que pone el mismo ejemplo que antes de iniciar una conversación sobre sexo, afirmando que “he descubierto lo que significa tener una boca grande”.
Entonces, dice, puedes iniciar una conversación con un adolescente que puede continuar diciendo: “Creo que has hablado de esto en tu grupo… Yo tenía tu edad…”. De esta manera, el padre comenzó a referirse a su experiencia personal: “Nos adentramos en cosas que hemos vivido: ‘Besé a alguien y eso fue…'”.
Fortalecer la autonomía de los niños y la conexión con su padre
Para ayudar a los adolescentes a empezar a tener un concepto del sexo diferente al que encuentran entre sus pares o en Internet, Ramos-Paul sugirió recomendarle a su hijo lo siguiente: “Espero que la presión del grupo en este momento no te obligue a besar a alguien, sino que beses a la persona que te gusta”.
De esta forma, el padre fortalecerá la autonomía personal del niño, permitiéndole no verse afectado por la presión del grupo y reflexionar sobre sus propios deseos.
Por otro lado, para que el padre esté cerca de su hijo, la psicóloga “Supernanny” recomienda decirle lo siguiente al adolescente: “El tema de las relaciones sexuales será muy común en el grupo, pero quiero que me preguntes si tienes alguna duda. “No lo sé, no te preocupes, la respuesta la encontraremos entre los dos. “
Ramos-Paul ofrece otra clave cuando se trata de abordar el sexo entre menores de edad: los adolescentes saben que es un tema tabú en muchas familias. Entonces, le sugirió: “Mira, hay algunos temas que no puedo hablar con mis padres, no sé qué hacer, me da vergüenza, pero me encanta poder hablar contigo sobre ellos”.
Además de reducir el estrés de los adolescentes, esta práctica sincera ayuda a fortalecer las relaciones entre padres e hijos y a humanizar a los adultos.