La ropa de cama tiene su propio ciclo de lavado, compra y uso. Para muchos se trata de un elemento decorativo influenciado por las tendencias decorativas actuales. Al mismo tiempo, sigue siendo un objeto funcional que ayuda … Descanse por la noche.
Las sábanas y fundas de almohada están en contacto directo con nuestro cuerpo todos los días. Por ello, se recomienda lavar una vez a la semana o hasta cada 15 días para asegurar la higiene y evitar la acumulación de ácaros, células muertas y sudor. Más frecuente en verano.
Este intenso ritmo de uso y lavado desgasta el tejido hasta que es necesario sustituirlo por tejido nuevo (se estima que cada dos o tres años). Las sábanas deben reemplazarse cuando muestren signos evidentes de desgaste, como pérdida de suavidad, manchas permanentes, desgarros o decoloración.
El arquitecto Antonio Radabán conoce esta situación tanto como profesional como consumidor particular. Quería compartir sus “elementos imprescindibles” de ropa de cama y brindar sugerencias en cada categoría para facilitar la compra de estos artículos cada año.
Recomienda centrarse en las relaciones “calidad-precio” y considerarlas como “proyectos de continuidad”. El segundo consejo significa “si mañana se rompe o se daña, puedes volver a comprar el mismo”. Algunos productos forman parte de la colección permanente de la tienda y se venden en varias temporadas, lo que te permite tener la cama que te encanta de un año a otro.
Blanco sobre las sábanas: algo más que una fantasía estética
«Siempre soy muy estricto con las sábanas. El blanco es mi color favorito. Me encantan porque tienen una calidad perfecta, son de raso de 300 hilos. Los expertos insisten en el aspecto estético de este elemento, ya que te acompaña cada noche y cada mañana: “Si tus sábanas no son blancas, cámbialas”.
Pasando a las fundas nórdicas y los cojines decorativos, para muchos sirven como un toque de color sobre un fondo blanco. «También utilizamos satén de 300 hilos en la funda nórdica. Usamos este modelo porque viene con decoración. De hecho, es una pieza básica que queda perfecta para cualquier decoración.
“Además de las almohadas para dormir, siempre ponemos algunos decorativos, dependiendo de cómo duermas, tus preferencias, tu peso o el mundo de las almohadas”. Antonio utiliza tejidos de fibra asequibles porque cambian según las tendencias estacionales.
Aconseja: “Añadir siempre un cuadrante de cama, que en este caso se diferencia de los cojines porque tiene unas dimensiones de 65×65 y se sitúa entre las almohadas y los cojines, lo que permite esconder los cojines detrás. Nos da un punto de partida para los siguientes cojines. En este caso lo hacemos a juego con la sábana blanca”.
El último detalle que añadió a la cama durante el proyecto fue un patrón de cuadros. “Es una pequeña manta o edredón que es mucho más pequeño que tu cama, por lo que se puede dejar caer o alinear perfectamente a los pies de la cama”. Tiene un efecto interesante en su conjunto: “Nos da presencia, nos quita el blanco y es el color que nos conecta con la decoración de toda la casa”.