navidadfamilia-U53264761122HGL-1024x512@diario_abc.jpg

La Navidad está aquí. Con las calles brillantemente iluminadas y decoraciones navideñas por todas partes, hay un aumento inevitable en las compras durante estas fiestas, dejando a los comerciantes y lo siento por nuestra cuenta actual.

En los últimos años ha sido costumbre Hubo críticas y hasta enojo en las redes sociales. Ataque navideño. Creo que esta actitud hacia la Navidad se debe en gran medida al cinismo predominante en nuestro tiempo, que nos hace cada vez más difícil celebrar la belleza, la verdad y el bien en público.

En imágenes, Eduardo Paola

El aspecto más criticado de la Navidad son los excesos y en ocasiones kitsch de estas fiestas. Estarán conmigo, al menos en este sentido, Razones no faltan – Tomemos por ejemplo esos mensajes tan impersonales de WhatsApp, reenviados mil veces en Nochebuena –.

Sin embargo, en realidad el consumismo y el kitsch no son cualidades intrínsecas de la Navidad, sino atributos innecesarios que se añaden a esta celebración, precisamente así: El verdadero significado se ha perdido. El significado de esta festividad es que Dios nació e hizo esto para salvarnos.

La verdad es que por mucho que la política haya abaratado la tradicional “Feliz Navidad” “Felices fiestas” correctas y equivocadaso quizás por ello hay que recalcar algo que hasta hace poco era muy obvio: la Navidad es una fiesta cristiana.

Sin embargo, esta afirmación no debe interpretarse como excluyente. Navidad, Además de su significado religioso, Tiene otros componentes que lo convierten en un festival hermoso para cualquier persona. incluso para familias La Navidad está tan alejada de la fe cristiana que se convierte en una excusa para que todos se reúnan alrededor de la mesa y celebren, aunque sea una vez al año. El sistema es natural e irrepetible. Esto es familia y todos somos aceptados y amados. Sólo por eso la Navidad merece la pena. Y, si no existiera, habría que inventarlo.

Referencia

About The Author