La sangre derramada abre el camino de la misericordia. Nuestro Santo Padre Jesús marca la preparación espiritual para la Cuaresma en el desafío del pueblo camino de la cruz Hermandad en la catedral. Las manos del dueño están atadas. … El rostro de la Hermandad Cisterciense, la corona de espinas y la vestidura blanca son espejos en los que se puede encontrar el significado de este acto penitencial envuelto en absoluta meditación.
La Hermandad de la Penitencia y la Glorificación se reúne en torno al Señor y participa en las meditaciones de los diferentes tiempos durante los momentos de oración que inician la Cuaresma. Hay muchos gestos para recrearlo: el Señor por primera vez en Su historia porta la corona de espinas, que significa la condenación y el sufrimiento que sufrió y la Realeza de Jesucristo.
Como lo hizo en la Cruz el Viernes Doloroso y a veces durante el Tiempo Penitencial, vestía un manto de terciopelo blanco, un color imbuido de significado, como el Cordero inocente que se sacrificó para redimir a la humanidad y concederle la salvación.
El hecho de que los pasos fueran llevados por costaleros recuerda el origen del viacrucis del Viernes Doloroso, cuando aún no había hecho penitencia. este juventud Fue y es el eje de esta empresa del Martes Santo, por lo que el camino lo brinda la comunidad escolar de LaSalle.
También es simbólico el crucifijo natural a sus pies: el violeta representa la Pasión, el blanco representa la redención, y también hay un verde, entre los que se pueden observar pinos cipreses, claveles, alcatraces, lavanda, alhelíes, espárragos, cardos, eucaliptos, rosas de lavanda, púas, orquídeas, corteza de corcho y espino, que en conjunto hablan de la naturaleza primordial de la Pasión.
No pasaron desapercibidos los ángeles con atributos Pasionales a ambos lados de la imagen, portando lanzas y tres clavos, además de columnas y látigos. Proceden de un monasterio cisterciense y suponen otro claro guiño a su historia. Más símbolos que dan pistas del origen son las energías plateadas que usó Dios durante su bendición en 1978, adquiridas por Fray Ricardo de Córdoba.
El nuevo obispo de Córdoba, Jesús Fernández, que presidió por primera vez el acto, subrayó al inicio ante la presencia del Señor en el Arco de Bendición que “no actuamos solos, sino juntos como hermanos de la ciudad y, por supuesto, de la Iglesia”. “Iniciamos la actividad central de la Semana Santa”.
Ante la fragilidad humana, “pedimos a Dios que nos ayude a preparar nuestro corazón para vivir con fe fuerte los días venideros. Santa Sangre Jesús, al exhibir tu imagen en la Catedral, no queremos cumplir la tradición, sino recordar a un mundo que a veces te olvida o ignora que diste tu vida por la humanidad, que moriste en la cruz por amor y que resucitaste para darnos vida nueva”.
Monseñor Jesús Fernández llama a la vida cristiana y al testimonio a “hacernos un equipo vivo” en su primera “Fraternidad del Viacrucis”
Hizo un llamamiento a los presentes para que la vida y el testimonio cristianos sean ” desfile viviente “Permítale mostrarle a la gente su amor por nosotros”. Sobre el Paso San Juan Bautista de la Salle se alza la majestuosa imagen del Señor de la Sangre, que ilustra perfectamente el momento en que fue despreciado por su pueblo.
Al igual que en el traslado exterior, el fondo musical corre a cargo del Quinteto de Viento Gregis Matt, del Cercado Eucarístico de la Divina Comedia, entre cuyas obras destacan el Ave María de Vodilov y la Nada de turbe, que mantiene un ambiente orante.
A continuación, quince momentos clave de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús quedan reflejados en la voz de Rosa Quero, miembro de la Hermandad de la Evangelización.
Este sábado es una experiencia más que la Compañía del Císter ha añadido a su gran libro. historiaDesde su fundación, hace medio siglo, han existido muchos otros capítulos, como la Primera Estación de Confesión del Martes Santo de 1989 y la obra La Unión del Señor de Antonio Eslava. Este día trae recuerdos del Viernes Triste y Martes Santo.
Al final del Vía Crucis, de regreso a Capuchinos, el Señor de la Sangre se dispone a proceder con una profunda simbología, incluyendo marchas de la Banda de Tejera, así como un repertorio basado en el rico patrimonio musical de la Cofradía del Císter, muy amplio y de grandes escritores.
Marchas señoriales palaciegas, marchas clásicas y algunas cordobesas, como la “Virgen de las Angustias”, además de algunas obras recientes de calidad, como el “Camino al Calvario” de Antonio Moreno Pozzo; y “La subida al Calvario” de David Hurtado. “Amagura” y “Virgen del Valle” son un festín musical para una tarde de principios de primavera.