El ejército estadounidense se ha ofrecido a traer a casa desde Siria a las mujeres y niños australianos del Estado Islámico, pero el gobierno australiano ha bloqueado la medida negándose a expedirles pasaportes.
Durante seis años, los gobiernos liberal y laborista se han negado a expulsar a la mayoría de los ciudadanos australianos de los campos en Siria, alegando que es demasiado peligroso para los funcionarios públicos viajar allí.
Los documentos estimados publicados el martes por la noche muestran que las 37 mujeres y niños restantes podrían ser eliminados por el ejército estadounidense sin que los australianos tengan que ingresar al país.
El ministro del Interior, Tony Burke.Crédito: Alex Ellinghausen
Una carta de agosto dirigida al ministro del Interior, Tony Burke, escrita por el representante de las familias, Kamalle Dabboussy, y el director de Save the Children Australia, Mat Tinkler, decía que las familias estaban dispuestas a “tomar el control de su propio destino”.
“El gobierno de Estados Unidos ha ofrecido brindar asistencia de repatriación… El apoyo será brindado por la Operación Inherent Resolve de la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada, Equipo de Repatriaciones TCN de Siria, una unidad diseñada específicamente para facilitar la repatriación de ciudadanos extranjeros y con un historial de llevar a cabo esta tarea de manera segura”, decía la carta.
Lea la historia completa aquí.